“Estar haciéndolo es satisfactorio”

“Estar haciéndolo es satisfactorio”
Andrés Jaramillo encontró fuera de su carrera la pasión por el arte
  
DresnMillojara

   
Es frecuente conocer personas que se llamen Andrés Jaramillo, pero jóvenes como este, que se arriesguen a seguir una pasión cuyos ingresos no suelen ser los deseados ni constantes, no tanto. El Andrés Jaramillo de este artículo es conocido por amigos y familiares como Dresán Millojara. El cambio de nombre ocurrió desde la infancia, cuando un tío le trocó las sílabas. El apodo se afianzó cuando decidió firmar sus primeros cuadros con un nombre menos común.
  

Delgado, de pelo largo, barba tupida y con ropa descomplicada, a sus 29 años tiene el aspecto de una artista dedicado. Al preguntarle sobre la dedicación, solo puede apelar a la pasión por el arte pues estudió diseño gráfico en la Bolivariana. “Siempre tuve tendencias por la ilustración durante la carrera, pero al graduarme me dediqué de lleno a la pintura”. Desde entonces ha seguido las vidas y obras de otros artistas para nutrirse de lo que hasta ahora solo ha sido aprendizaje empírico; artistas como Lucian Freud y Gustav Klim, sus favoritos.

DresnMillojara2       DresnMillojara3

Dresán sabe que esto de ser pintor no es sencillo. Esa presión social para tener un trabajo convencional, estable, y que dé frutos, ya la ha vivido y se resigna a seguir viviéndola hasta que su nombre sea mucho más reconocido. Por lo pronto, se dedica a futuras exposiciones, con una rutina de trabajo que empieza todos los días, incluidos algunos sábados, a las 8 de la mañana y sigue hasta las seis de la tarde, con solo un par de horas para almorzar. Cuando se acaba la luz solar, también se acaba la disciplina autoimpuesta, que genera aproximadamente dos obras por mes. La luz solar es necesaria ahora que Dresán se dedica a pintar objetos de la realidad. Anteriormente trabajaba ideas surrealistas “que estaban en mi cabeza”, dice Andrés.

Así nació su primera exposición titulada Mujeres y la Muerte, a finales de 2010, en la que yuxtapone la vida y la muerte, exhibida en el barrio Provenza. Su muestra más reciente se titula Atento y Los Atuendos, enfocada en rostros, vestuarios y manos. Estará exhibida hasta el 8 de junio en la carrera 43A # 25 A – 108 (encima de El Astor, en la Avenida El poblado). Además, en uno de los pisos del Hotel The Charlee, exhibirás su obras anteriores hasta el 15 de agosto, para la exposición Piso 11, en la que cada artista invitado engalana un piso del hotel.