Seis errores que no debe cometer un ciclista nuevo

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Si se quiere sumar a la tendencia de montar en bicicleta, atienda las siguientes recomendaciones de un médico deportivo.

Por Sebastián Aguirre Eastman

Hacen los 160 kilómetros, ida y vuelta, entre Medellín y Porce, pero en la mitad de la ruta no les puede faltar el desayuno con calentado que los recargue de energía, cuando, en realidad, ocurre todo lo contrario: podrá ser placentero, pero es negativo para su rendimiento y su salud, más en medio de tamaño esfuerzo.

Este es solo uno de los errores que novatos cometen en carretera, atraídos por el auge del ciclismo que se ha instalado en Medellín y varias zonas más del país en los últimos tres años -las ventas de bicicleta han crecido cerca de un 30 %, calcula Fenalco-, impulsado por los triunfos internacionales de los deportistas.

El doctor Alejandro Ramírez, quien ha trabajado con el equipo Orgullo Antioqueño y las selecciones Antioquia y Colombia de este deporte, señala algunos de los desaciertos en que caen algunos primíparos, quizá por desconocimiento y llevados más por la emoción al rodar.

  1. No se exceda en calorías

No crea que por ser ciclista tiene que ingerir muchas calorías. Muchas veces al rodar estas no se gastan, sino que se acumulan. Y en ese caso, el cuerpo no las necesita en abundancia. Procure que haya balance.

Como su cuerpo estará al límite en recorridos exigentes, evite consumir alimentos altos en grasa, carbohidratos simples como frutas y lácteos, que, de alguna manera, dice Ramírez, generan un funcionamiento inadecuado.

Procure no tomar alimentos que no se digieran con facilidad. Las grasas, por ejemplo, se demoran en recorrer el aparato digestivo e implican mucha carga metabólica, esfuerzo y costo de energía.

  1.       Coma por fracciones

No se alimente en abundancia, ingiera por porciones para que el cuerpo pueda ir absorbiendo nutrientes y los utilice consecutivamente.

  1.       No a las comidas muy condimentadas

Resultan irritantes para el estómago. Al montar en bicicleta el flujo sanguíneo se redistribuye y, además de visitar el aparato digestivo, viaja hasta órganos vitales como el corazón, los pulmones y el cerebro. Si la sangre no llega al aparato digestivo, tampoco lo hacen los nutrientes, y con comida irritante se pueden generar gastritis, colon irritable o diarrea.

  1.    El calentamiento es clave, no carreta

El cuerpo, explica el médico, necesita entrar en calor para que los tejidos puedan recibir irrigación sanguínea. Cuando está frío, los vasos sanguíneos están estrechos y no tienen la capacidad suficiente para llevar la sangre y el oxígeno a los músculos. Al subir la temperatura corporal hay una vasodilatación que permite el ingreso de nutrientes.

El calentamiento debe ser progresivo, ir aumentando la intensidad de forma gradual, para que la frecuencia cardiaca aumente sincronizada con la respiración.

  1.    Protéjase del sol, pero deje que este entre a su piel

Antes de rodar imprégnese de bloqueador solar con un factor de protección mínimo de 50, aunque intente exponerse sin el protector por media hora para hacer la conversión a la vitamina E, que es importante en el metabolismo del calcio y la salud de los músculos.

  1.    Compre la bicicleta adecuada para su cuerpo

No se deje meter una bicicleta solo por la oportunidad de venta del asesor. Revise bien que sí sea de su talla, que se ajuste a su biomecánica, que el sillín se adapte a su cuerpo, con el manubrio ideal. Muchas lesiones son provocadas por una mala elección y, por ende, una mala posición.