Entrados en gastos

     Entrados en gastos 
     Desde que era candidato a la Alcaldía, Alonso Salazar dijo que iba a desarrollar un paquete de obras dentro del Plan Especial de Ordenamiento de El Poblado mediante el cobro de un impuesto de valorización. Eso nunca fue secreto o disimulado.
    Tampoco es un secreto la lista de obras posibles para El Poblado con la que han trabajado los técnicos de La Alpujarra desde hace al menos 24 años, cuando formularon el Plan Vial Metropolitano de 1986. En la Oficina de Vías y Transporte de Planeación, en los tiempos del ingeniero Alonso Vargas, manejaban una lista de proyectos que durante gobiernos anteriores a 2004, es decir, antes de Fajardo, se conocían como la malla vial suroriental. El Inval trabajó con esa lista de proyectos en sus intentos fallidos de construir algo en El Poblado. Ahí hay obras grandes, medianas y pequeñas. Algunas ya han sido construidas, y no todas por valorización, como el intercambio vial de La 10 con Las Vegas, otras ni siquiera las hizo el Municipio de Medellín sino el Área Metropolitana, como el intercambio vial de La Aguacatala, y otras ya no se pueden hacer, como la continuación de las Paralelas de La Presidenta, pues en su lugar fue construido el Parque Lineal.
    Lo que es extraño es que unas veces las obras de esa lista son parte de planes de valorización y otras no. Esa fácil variabilidad entre lo que es sujeto del impuesto y lo que no, nos parece, es una de las causas de que el sistema en esta década haya muerto, y tenga dificultades para resucitar ahora, durante este gobierno.
    En el debate que hubo en el Concejo Municipal durante la quincena anterior, el Municipio reiteró que redujo el plan de obras que inicialmente pensó hacer por valorización, dada la situación económica general y el costo final del proyecto total. Al cierre de esta edición se conoció que el Alcalde iba a incluir nuevamente en el proyecto de valorización las obras que antes había descartado.
    Sin embargo, desde que se supo que el paquete inicial iba a ser recortado, voces calificadas de diferentes sectores se pronunciaron en contra de esa decisión. En pocas palabras, le han dicho al Alcalde que ya entrados en gastos, asumido el costo económico de la valorización por parte de la ciudadanía, y político por parte suya, es mejor hacer el paquete bien hecho y bien cobrado. No a medias. Esto quiere decir, construir un grupo de obras que ofrezca una solución verdadera a los problemas de movilidad que tenemos, y sobre todo, cobrar el impuesto de valorización por lo que en realidad la genera, y aceptar que hay obras de alcance metropolitano, que se deben financiar de acuerdo con ese criterio. Nosotros compartimos esa visión y agregamos: Ojalá esto se refleje en el nuevo decreto anunciado el 7 de mayo.