En la calle, en la región, en el mundo

El Museo de Antioquia
En la calle, en la región, en el mundo
Una entidad que se encuentra con la comunidad, genera diálogo con el arte y abre nuevos espacios, invita a la ciudad a volver al Centro


Ana Piedad Jaramillo

Finalizando 2012, las Protografías de Óscar Muñoz, el artista que “ha reflexionado sobre la capacidad que tienen las imágenes para retener la memoria” (José Roca), se exhibieron en el Museo de Antioquia. Luego, hasta abril de 2013, se recordaron las Bienales de Arte Coltejer realizadas en Medellín entre 1968 y 1972. Máquinas de Vida fue la propuesta con la que el Museo se unió al programa de la Alcaldía Mayo por la Vida. La primera exposición del proyecto Antioquias, para celebrar el bicentenario del departamento, creó polémica. En Antioquias, diversidad e imaginarios de identidad, 26 artistas releyeron esos 200 años de historia y se buscó mostrar las Antioquias que se tejen en diversas voces. En septiembre, después de 26 años, llegó esa gran plataforma de arte a la que denominaron Salón (inter) Nacional de Artistas. El Museo, como productor, acogió gran parte en su sede y se expandió a otros escenarios históricos de la ciudad. Ahora, cuando finaliza el 2013, en las salas Temporal Norte y Sur, así como en la Casa del Encuentro, se exhiben pinturas, artefactos, cartografías y esculturas que traen consigo el legado de África. ¡Mandinga Sea! África en Antioquia, la siguiente exposición de la plataforma Antioquias, hace un recorrido desde las etnias que llegaron de las costas africanas en el siglo 16, hasta hoy.

La anterior es apenas una síntesis que hace la directora del Museo de Antioquia, Ana Piedad Jaramillo, de la labor del Museo, que cumplió el 29 de noviembre 132 años.


Sala El barro tiene voz

El Museo sale del edificio
Para trascender la visita en las salas, el Museo busca salir al encuentro de las comunidades. “La intención es que la comunidad identifique los valores que la reconocen y sean las personas las que hagan una exposición de quienes son”, explica la directora. Este proyecto, denominado Museo y Territorios, se está realizando en las comunas 1, 8, 10 y 13 y en más de 100 municipios antioqueños. Las experiencias recogidas son ahora conocidas en la Pinacoteca de Sao Pablo, en Brasil, donde se exhibirán hasta enero de 2014.

Con Viacrucis, la Pasión de Cristo, la última exposición que donó Fernando Botero en la celebración de sus 80 años, el Museo también salió de su edificio a Portugal, Panamá y a las ciudades de Pereira y Cali. Los próximos países: Ecuador, Perú, Brasil e Italia.


Sala ¡Mandinga Sea! África en Antioquia

Dos nuevas salas: una de barro, otra de Pedrito


Sala Pedrito Botero. 

La colección de alrededor de cinco mil obras que tiene el Museo se mueve de diferentes maneras. Estas se ponen a dialogar con las obras contemporáneas para tomar nuevos significados. El barro tiene voz, una de las salas que se abrió en 2013 y que tardó dos años en montarse, tiene esa característica. Las cerámicas prehispánicas se alternan con piezas artesanales que se siguen elaborando en Ráquira, El Carmen de Viboral, La Chamba y Momil.

La otra sala que empezó a responder las preguntas de los niños sobre el artista del que tanto oyen hablar es la Pedrito Botero. Ana Piedad se muestra alegre porque en enero viene el maestro a conocerla. Luego nos hace un recorrido por esos pasajes divertidos que permiten aprender y explorar. “Aquí entienden que Botero es volumen y no gordos”, dice, e infla un muñeco que simula a uno de sus personajes. Fotografías que pueden ser deformadas, un juego de mandolinas, pantallas que hablan entre sí y la opción de disfrazarse de Pedrito, son algunas de las atracciones.

Hacia un distrito cultural
Un distrito cultural. Eso es lo que quieren lograr en el Centro los teatros, librerías, cafés, bibliotecas y el Museo de Antioquia. “Buscamos llamar la atención para que la gente mire la oferta cultural y vuelva”, cuenta la directora. Luego aclara: “Hay gente que se molesta cuando decimos ‘vamos a recuperar’, porque el Centro tiene su propia vida, no está muerto, pero sí tiene unas dinámicas complicadas”.

Este plan, en unión con la Alcaldía de Medellín, busca crear un circuito que empiece en el Museo Casa de la Memoria, pase por el Teatro Pablo Tobón, atraviese la Avenida La Playa y llegue hasta el Museo de Antioquia. El ideal es que llegue a conectarse con Carabobo y el Museo Pedro Nel Gómez.

Entre tanto, el Museo va a empezar con su entorno. Para el primer semestre de 2014 creará un museo a cielo abierto en la calle Calibío y remodelará la Casa del Encuentro y su biblioteca. Para recibir de nuevo a las bienales de Coltejer allí abrirá también la Sala Siglo XXI. Más adelante, de acuerdo con las disposiciones del POT, buscarán la ampliación hacia el parqueadero.

El Museo comenzó en septiembre unos diálogos alrededor del Centro y con el Colombo Americano, el Teatro Pablo Tobón, Comfenalco, el Teatro Lido, la Alianza Francesa, Bellas Artes, entre otras entidades, se están activando las diferentes plazas.

En 2014, se verán en el Museo la tercera exposición del bicentenario de Antioquia: Contraexpediciones (que se abrirá en abril durante el VII Foro Urbano Mundial), el dibujante José Antonio Suárez y una colección de Suramericana que aún no se ha exhibido en Medellín, Entre otros proyectos, el Museo será el productor de la Primera Bienal Internacional de Arte Contemporáneo en Cartagena, que empezará el 7 de febrero, y ese mismo mes será el único museo colombiano invitado a Arco (Feria Internacional de Arte Contemporáneo) en Madrid, para hablar sobre colecciones.

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