“En El Poblado sí hay control”

“En El Poblado sí hay control”
Ante las persistentes quejas por ruido y apertura de establecimientos con venta y consumo de licor en el centro de El Poblado, hablamos con el encargado de imponer la disciplina y el orden en la zona


Henry Saavedra, Ana Clemencia Montoya, Hermes Pineda, María Victoria Salazar y Wilfer Sánchez

Siguen llegando a la redacción de Vivir en El Poblado correos y llamadas que alertan sobre el ruido en las horas de rumba o de personas que quieren saber si es o no legal la apertura reciente de establecimientos con características de discotecas en la Zona Rosa.
Según el Inspector 14 B, Hermes Pineda, quien tiene bajo su lupa la vigilancia y control de 331 establecimientos abiertos al público del área céntrica de El Poblado, la normativa vigente indica que solo pueden abrirse discotecas y grilles en hoteles de alta categoría o en centros comerciales. De allí, por ejemplo, que Río Sur y La Strada tengan este tipo de establecimientos, así como el muy nuevo Diez Hotel, ubicado en la calle 10A con la carrera 34.
No obstante, muchos locales semejantes funcionan en la Zona Rosa, aunque no con el nombre de discotecas sino registrados como restaurantes o bares, lo que sin duda dificulta su control.
“Lo paradójico es que casi siempre es peor la bulla de los barcitos que de las mismas discotecas porque estas son encerradas e insonorizadas mientras que los otros no”, anotan varios visitantes asiduos del Parque Lleras. De hecho, la mayoría de quejas que recibe la Inspección 14 B está relacionada con el ruido que generan estos establecimientos con venta y consumo de licor. “Superar la intensidad auditiva permitida, esa es la contravención que más se sigue presentando”, constata el funcionario Pineda.
Otra de las quejas ciudadanas tiene que ver con que las inspecciones, como la 14 B, no trabajan ni en las noches ni los fines de semana, que es precisamente cuando ocurren los desmanes con el ruido. La opción disponible es llamar a la policía o la Inspección de Permanencia de El Bosque, situada en el norte de la ciudad, para que luego remitan las quejas a la Inspección 14 B. Para corregir esta carencia absurda en una zona con las características de El Poblado y la Zona Rosa, actualmente el Municipio busca un local cerca al Parque Lleras para instalar una inspección de permanencia.


 “Sí hay control”

Datos actualizados al 31 de octubre de 2011 y suministrados por la Inspección 14 B, dan cuenta de que hoy hay en la Zona Rosa y sus alrededores 34 establecimientos sancionados con multas que van desde los 13 millones y medio de pesos por infringir las disposiciones legales. “Hemos ordenado además el cierre temporal de 12 establecimientos y el definitivo de tres”, informa el inspector Hermes Pineda, quien asegura que el 59 por ciento de los locales de su jurisdicción cumple los requisitos de ley y sus procesos se han archivado.
Con respecto a si es o no efectivo el recaudo por multas, “hay de todo”, dice el funcionario. “Hay gente que paga de contado, hay quienes piden financiación y otros presentan acciones de nulidad o de tutela tendientes a no pagarlos. Hay quienes cierran y cambian de razón social, cambian de dueño, pero estamos trabajando en eso para que la gente no siga en ese juego”. Valga aclarar que es la Secretaría de Hacienda de Medellín la encargada de efectuar los cobros de las multas que factura la Inspección.
Para Hermes Pineda, uno de los mayores logros en el año que lleva al frente de la Inspección 14 B es que “hemos evitado que se abran 103 locales en El Poblado al dar conceptos negativos a los comerciantes porque existe congelación o saturación en una determinada dirección”. Y es que de acuerdo con la ley 232, reguladora de los establecimientos abiertos al público, para abrir un establecimiento en El Poblado no hace falta pedir permiso sino que una vez en funcionamiento se somete al control de las autoridades. “Nos evitaríamos muchos dolores de cabeza si antes de abrir un negocio la gente nos pidiera el concepto. Así nosotros le diríamos si en la dirección donde pretende instalarlo se puede o no se puede y no perdería su inversión”.


Rumba Segura: falta control

Los sellos fueron retirados.

Uno de los temas que más genera polémica en El Poblado es la Rumba Segura, esa figura mediante la cual los establecimientos con venta y consumo de licor pueden abrir hasta las cuatro de la mañana siempre y cuando cumplan algunos compromisos, entre ellos no perturbar a los residentes con el ruido. “Si la gente cumpliera de verdad esta filosofía sería espectacular, excelente, pero falta compromiso con el cumplimiento de las normas”, manifiesta el Inspector 14 B, Hermes Pineda. “Falta ser más duros para que los comerciantes efectivamente se comprometan y no generen impacto negativo si se quieren beneficiar con la ampliación de horario”. En últimas, la recomendación de este funcionario es que “se modifiquen los protocolos de Rumba Segura, que sean más estrictos con el control y verificación de los compromisos de los comerciantes, para que los residentes se den cuenta de que si bien hay establecimientos cercanos a su casa no van en contra de su tranquilidad”.