En auge, edificaciones no residenciales

En auge, edificaciones no residenciales
Aún antes de abrir sus puertas al público, los proyectos de oficinas y locales comerciales están empujando con fuerza la economía

Las edificaciones no residenciales están inmersas en las buenas perspectivas constructivas del área metropolitana del Valle del Aburrá y de Antioquia. En el Departamento hay hoy 167 proyectos de este tipo, entre oficinas, locales comerciales y bodegas.

Estas estructuras requieren una mayor compenetración entre los materiales que se van a utilizar y las ventajas que brindarán cuando el proyecto esté concluido. La mayoría de estas consideraciones tiene que ver con altos tráficos, resistencias mucho mayores a los factores climáticos y condiciones especiales que derivan en acabados cada vez más diferenciados.

Tal y como ocurre con las viviendas de rango alto, en el sector no residencial hay mucho componente de domótica, tecnología, seguridad y diseño interior. Hacen parte de este grupo los hoteles, las áreas comerciales, sedes empresariales y centros especializados, como clínicas y hospitales.

La diferencia en los usos del suelo, que impacta directamente el precio final de estas estructuras, tiene un ejemplo concreto en hospitales como el San Vicente, de Rionegro. Este muestra unos costos constructivos cercanos a los 300 mil millones de pesos. “Por metro cuadrado no habría quién comprara a ese precio en lo residencial, pero si se tiene en cuenta que es una unidad de atención en salud, líder en América Latina en cuanto a equipos especializados, se entienden esos montos”, advierte Eduardo Loaiza, gerente de Camacol Antioquia.

Para este tipo de proyectos es fundamental, además, la reducción de ruido, el aprovechamiento de la iluminación, las eficiencias energéticas y en consumos de agua y, en general, inversiones iniciales para ahorrar a futuro gracias a los menores consumos.

Según las cifras suministradas por Camacol, las edificaciones no residenciales le aportarían más de un billón de pesos adicionales a los 3.5 billones de pesos que se espera mueva este año la construcción de vivienda. Esto ubica a Antioquia muy cerca de los 5 billones de pesos, solo en el sector constructivo.

Detrás de estos proyectos se mueven unos 32 subsectores: cementos, vidrios, arenas, agregados, trasporte, mano de obra, diseños, publicidad, dotación de mobiliario, maderas, vestieres, pisos, clóset, enchapes y mucho más. Esta realidad convierte a la construcción no residencial en otro motor de la economía, aún antes de que los edificios presten sus servicios al público.