Empresarios del más acá

 

Empresarios del más acá

 
   
 Comenzar una nueva empresa casi siempre resulta ser una tarea bastante difícil, pero lo es mucho más si la idea que la motiva, pretende transformar métodos o productos considerados prácticamente como irremplazables. Este es el caso de Felipe Escudero y Andrés Martínez, dos ingenieros de procesos de la Universidad Eafit, quienes a finales de 2003 dieron a conocer un compuesto químico que reemplazaba al formol en la tanatopraxia, técnica utilizada para demorar la descomposición final de un cadáver. 

 
 
 
 

Felipe Escudero y Andrés Martínez, creadores de un compuesto químico para la preservación de los cuerpos sin vida, que contrariamente al formol, no conlleva consecuencias negativas para el medio ambiente o la salud de las personas que tienen contacto con los cadáveres.

 
   
 

Actualmente, Escudero y Martínez lideran Skudmart Laboratorios, una empresa cuyo éxito la ha llevado convertirse de una sociedad limitada a una anónima, debido al interés de varias multinacionales por vincularse al proyecto. Sus productosson distribuidos en Colombia,Venezuela, Ecuador, Bolivia y Argentina.

Un duro comienzo
El camino hacia la construcción de Eternal Rest -línea de productos de Skudmart a la que pertenece la formula química que permite darle a los cadáveres la apariencia de recién muertos hasta por un lapso de seis meses- tiene origen a finales de la década de los noventa cuando ambos jóvenes cursaban el primer semestre de ingeniería de procesos en la Universidad de Eafit. Aparte de cumplir con sus obligaciones estudiantiles, Andrés Martínez trabajaba como conductor del Metro, Felipe Escudero laboraba en una funeraria y ambos eran propietarios de un negocio de producción de cosméticos, el cual decidieron abandonar, pese a reportarles buenos dividendos, al pertenecer a un mercado, según ellos, extremadamente competido. En su anhelo de darle vida a una empresa propia, ambos decidieron buscar una oportunidad de negocio en sus respectivos empleos. Después de un minucioso análisis y tras contrastar varias propuestas, determinaron que una de las ideas de Felipe Escudero era la que poseía un mayor potencial: elaborar un producto mucho más eficiente y seguro que el formol para la tanatopraxia.

El camino al éxito
Después de comprobar mediante varias pruebas que su producto superaba ampliamente el tiempo y la calidad de conservación de los cadáveres con formol, solicitaron colaboración del Centro para la Innovación, Consultoría y Empresarismo de Eafit. “Teníamos el producto, pero poco sabíamos cómo se estructura una empresa. Así que acudimos al Centro de Empresarismo de la universidad, quienes nos ayudaron a construir nuestro plan de negocios”, manifiesta Felipe Escudero quien orgullosamente relata que entre los reconocimientos recibidos por su proyecto empresarial, figura la obtención del primer puesto en el Concurso Internacional de Emprendimiento 2005, celebrado en Monterrey, México, y en el que superaron a varias propuestas innovadoras de otros 15 países del mundo.

Finalmente, en 2003, Escudero y Martínez empezaron a comercializar su fórmula por medio de un negociante, quien los tumbó. Dicha situación llevó a los inventores de la misma, a retirarle el contrato de distribución y comenzar de cero con el nombre de Eternal Rest. “Al menos hasta finales de 2005, este sujeto siguió perjudicándonos, pues aún conservaba un stock bastante grande de nuestro producto original”, recuerda Escudero.

Un ejemplo de empresarismo
El extraordinario caso de Felipe Escudero y Andrés Martínez ha permitido lo publicación de un libro, Skudmart: química con la muerte, una novela escrita por el escritor antioqueño Jaime Espinal, que narra vívidamente la particular historia estos ingenieros y la cual varias universidades del país han convertido en su guía y método para fomentar el empresarismo en sus estudiantes.

El librose consigue en Vivir en El Poblado o en la librería de la Universidad Eafit.