El Zoológico Santa Fe

 Por: Juan Carlos Véez 
 
Todos los medellinenses de mi generación y siguientes llevamos a nuestro zoológico como uno de los referentes de ciudad. Desde pequeños visitamos con frecuencia este sitio con la familia, el colegio y los amigos, y son muchos los momentos que recordamos con alegría como aquellos en los cuales nos acercábamos a la jaula de Agripina y nos reíamos de cómo nos escupía, nos tiraba las cáscaras de plátano y en algunas ocasiones hasta fumaba.
Pero también recuerdo un zoológico en el cual los animales vivían hacinados en pequeñas jaulas o en instalaciones muy rudimentarias, donde solamente se exhibían unos cuantos ejemplares; los olores no eran los mejores y no faltaba el momento en que se escapaba un animal de su encierro. Sin embargo esos primeros momentos de nuestro zoológico fueron producto de un inmenso esfuerzo por tener un referente de ciudad digno de las grandes urbes del planeta, liderado por una institución tan querida para la ciudad como la Sociedad de Mejoras Públicas de Medellín.
Hoy en día el zoológico es bien distinto al de aquellas épocas a las que he aludido. Una gran transformación se ha vivido en los últimos años. Nuevos hábitats, grandes espacios, hermosas zonas verdes y sobre todo un excelente sitio de esparcimiento, es lo que hace de este, no sólo un espacio para el uso de la comuna de Guayabal, sino otro de los sitios de referencia de nuestra ciudad, como lo son también el Jardín Botánico, el Museo de Antioquia, el Parque Norte, el Parque Explora, entre otros.
Pero además la SMP por su propio esfuerzo ha hecho que el zoológico sea auto sostenible; no recibe ayudas del Estado como ocurre con otras instituciones, pues sólo percibe por convenios 12 millones de pesos y por proyectos 30, para un presupuesto de unos 2.900 millones al año. Esos recursos provienen exclusivamente de taquillas y negocios que se explotan a su interior. Definitivamente nuestro zoológico es un ejemplo claro de buena administración, de eficiencia en el manejo de recursos y demuestra claramente que este tipo de instituciones sí pueden sostenerse por sí mismas.
El zoológico Santa Fe tiene un área de 4 hectáreas y recibe al año unos 450.000 visitantes. Tiene 1.200 animales de 180 especies. Es un sitio de recreación para todos los habitantes de la ciudad y los domingos se ha convertido en un punto de entretención popular, ya que allí se han venido celebrando nuevamente conciertos de música popular. Además definitivamente es el único sitio en el cual los niños más pobres de la ciudad y el departamento tienen la oportunidad de conocer ejemplares de nuestra fauna colombiana y animales de otras partes del mundo como los leones, los tigres, las zebras y los elefantes.
No estoy de acuerdo de ninguna manera con el planteamiento en los últimos años de trasladar el zoológico a las afueras de la ciudad, pues el beneficio que le ha representado a Medellín no podría lograrse en otro lugar. Su ubicación central lo hace viable. Su autosostenibilidad, y sobre todo la posibilidad de irlo convirtiendo poco a poco, como se viene haciendo, en un centro de educación ambiental para los niños y jóvenes de nuestro departamento, lo hace merecedor de todo nuestro apoyo y reconocimiento.

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