El Túnel de Oriente

  
 Por: Juan Carlos Vélez Uribe 
 
Durante la pasada ola invernal los medellinenses pudimos evidenciar la deficiencia en la conectividad vial entre los valles del Río Aburrá y el de San Nicolás, cerradas Las Palmas, Santa Elena y El Escobero. Padecimos una situación que hace tiempo no vivíamos en la ciudad; hasta dos horas y media para recorrer el trayecto entre Rionegro y Medellín.
Si vivía en El Poblado no le quedaba alternativa diferente a utilizar la Loma de los Balsos (El Tesoro estuvo cerrado), con las dificultades de pendiente que presenta esta vía, construida sobre unos rieles que llevaban a algunas fincas de veraneo hace unos años, u optar por dar la vuelta por la Autopista Medellín-Bogotá, bastante retirada de este sector de la ciudad y con la dificultad de la congestión de la autopista a Bello por los trabajos que allí se han venido adelantando.
Con beneplácito recibimos la excelente noticia dada en los últimos días por el señor Gobernador, Luis Alfredo Ramos B., que la Asamblea Departamental le aprobó la posibilidad de contratar un crédito para construir, por fin, el Túnel de Oriente. Obra esta que tendrá una longitud de más de ocho kilómetros y un costo cercano a los 400 millones de dólares. Entonces, vamos a poder contar con una conectividad vial en óptimas condiciones para la ciudad de Medellín y el Oriente del departamento. Solo diez minutos demoraremos cruzando el Túnel. Y 20 minutos separarán el Centro de la Ciudad y el Aeropuerto José María Córdova.
Sin embargo, me preocupa que una solución a un problema se nos convierta en otro problema mayor. Hace unos días conversaba con un amigo oriundo de mi ciudad, que hacía 14 años no había podido venir a Medellín por razones de seguridad, y a la pregunta de en qué había cambiado la ciudad y la región en los años que estuvo por fuera, me respondió diciendo que sentía el tráfico de la ciudad muy desorganizado y que la zona de Llanogrande en Rionegro en materia de infraestructura no había cambiado en tantos años.
Y tiene razón. No ha habido cambios sustanciales en la infraestructura vial de una región del departamento que con el nuevo túnel va a absorber un número muy importante de habitantes de Medellín que se asentarán en los procesos de desarrollo urbanístico que se van dando en Rionegro y sus alrededores. Ya la congestión vehicular se empieza a sentir, muy especialmente en la zona aledaña al Mall Llanogrande.
Amerita entonces, que la Gobernación comience a liderar un proyecto de desarrollo vial del Oriente Antioqueño. Hay que empezar a diseñar las dobles calzadas, los intercambios viales y las obras de infraestructura que se necesitarán en la subregión del Oriente cercano para los próximos 50 años. No podemos permitir que Llanogrande se convierta en un segundo Poblado sin la debida planeación vial que faltó en la Comuna 14 de Medellín y que padecemos con creces por la poca movilidad vehicular que hoy se presenta.
Igualmente debemos ir estableciendo unos parámetros que definan las densidades poblacionales que podrían asentarse allí, con sus centralidades y zonas de servicios. Pienso que hasta también deberíamos comenzar a pensar en la posibilidad de vincular a los municipios del Oriente cercano al Área Metropolitana de Medellín y del Valle del Aburrá, ya que su desarrollo deberá estar sintonizado con los municipios que hoy integran esa unidad.
PD: Ojalá cumpla la promesa el señor Alcalde que para diciembre le dará una solución al cierre de la Autopista que desde hace varios años se hace para disfrutar de los alumbrados navideños y que impacta en toda la movilidad de la ciudad.

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