El tercer carro

     
     
    El tercer carro
     
       
     
    Cómo no hablar del pico y placa esta semana y qué pereza volver a hablar del pico y placa esta semana, pero es inevitable.
    En los últimos días se han acentuado los comentarios en contra de las decisiones del Alcalde. La palabra movilidad, antes ajena al vocabulario de la mayoría de los mortales, ahora es parte de muchas conversaciones aquí en El Poblado. Y casi siempre se usa en frases poco elogiosas para el Alcalde y su gobierno. Como era de esperar, las restricciones al uso del automóvil particular, es decir, a la manera en que se transporta la mayor parte de la gente que vive en El Poblado, no han sido de buen recibo.
    No son pocos los que tratan de hacer de este debate uno sobre lo que significa tener un carro en nuestra sociedad, los que dicen que se trata de un ataque a la clase media, que el problema que tienen en La Alpujarra no es de movilidad sino de mentalidad, que la solución ordenada por el Alcalde, ampliar el pico y placa, para el problema de contaminación es análoga a la del chiste del que vendió el sofá para que no le fueran infiel. Mientras tanto el Alcalde y sus funcionarios evitan entrar en estas discusiones, cosa que no es del todo reprochable, pero al mismo tiempo no le dan la cara a los miles de ciudadanos que se movilizan en carros particulares y que como ya dijimos, son en su mayoría de El Poblado. Más bien son cada vez más duros con los que, en vista de la mala calidad del transporte público, ofrecido como alternativa viable al pico y placa, compraron un segundo carro y que también son casi todos, no hace falta ser un genio para suponerlo, de El Poblado.
    No ha habido ningún esfuerzo notable de la Alcaldía por explicarle a los más afectados por esta decisión, las razones que le llevaron a dar esta orden. No ha ido un poco más allá de lo dicho desde el principio, o sea que esto se debe a la contaminación, a los tacos, que hicieron análisis técnicos, que el diesel es muy malo y poco más.
    Pero en El Poblado esperamos conocer en detalle cuáles van a ser las obras públicas con las que La Alcaldía va a enfrentar a fondo los problemas mencionados (la contaminación, los tacos etcétera) para saber si lo que ahora tenemos son solo pañitos tibios o en realidad estamos frente a otro caso como el del impuesto del dos por mil que era transitorio y hoy va en cuatro por mil y definitivo. Imagínense un futuro cercano en el que añoremos el tiempo cuando el pico y placa era solo dos días a la semana y por unas horas.
    Así las cosas, no será de extrañar que en poco tiempo las familias con tres o cuatro carros sean la norma y no la excepción como son hoy.