El síndrome de la 4 Sur

El síndrome de la 4 Sur

/ Juan Carlos Franco
Si a usted le parecen complicados, exasperantes, irritantes los tacos actuales en las vías del Poblado, mejor no lea esta columna. Y prepárese. Porque a esos tacos va a verlos crecer, y mucho, en los próximos meses.

Si usted circula hacia las 7 am por San Lucas, y se demora hoy unos 15-20 minutos avanzando paso entre paso para llegar a la Superior, disfrútelo, pues en breve se va a demorar 30-40.

Si va por la Inferior hacia el Sur y viene en cola desde la 10, o si sube por Los Balsos a las 5 pm y la fila empieza desde el propio puente de la 4 Sur, no se desanime. Piense que podría ser mucho peor…
Y en efecto, va a ser mucho peor. Y muy pronto.

Si, tal y como se ha anunciado, en pocos meses se da inicio (¿simultáneo?) a la construcción de los pasos a desnivel en los cruces de Los Balsos con las transversales Inferior y Superior…

… y si durante la construcción cada uno de dichos cruces queda operando muy por debajo de su capacidad actual…

… y si esos cruces tienen opciones mínimas o inexistentes de tomar vías alternas, como candorosamente nos invitará a hacer la Secretaría de Movilidad…

… y si la cantidad de vehículos subiendo y bajando por Las Palmas seguirá aumentado enormemente debido a la cantidad de viviendas que están construyendo, además del tráfico muchísimo mayor hacia y desde el aeropuerto…

… Caramba, ¿no será mejor quedarnos en casa mientras terminan? ¿O cambiar completamente de horarios y costumbres para evitar las horas peores? (Sí, claro, siga soñando).
Bien lo dice la publicidad del Fonval: “Gracias a estas obras usted pasará más tiempo con su familia”. ¡Obvio, porque no va a querer salir!

Bueno, pero como reza el dicho, el que quiere marrones que aguante tirones, ¿no? Al fin y al cabo por esto debemos pasar para que, dentro de 12-15 meses, tengamos unos flamantes puentes que medio independicen el tráfico de Los Balsos del tráfico de ambas transversales.

¿Y a partir de ahí todo será felicidad y tráfico fluido, no?
No. No tanto. Veamos: si sube por Los Balsos, es obvio que al no tener cruce directo con ninguna transversal, usted subirá mucho más rápido hasta ISA. Y bueno, usted sabrá perdonar, pero de ahí hacia arriba la doble calzada se reduce a una sola, y así hasta Las Palmas. No hay obras contempladas de ahí hacia arriba. ¡Ni una!

Por muchos años seguiremos subiendo y bajando por esa loma estrecha, empinada y sinuosa. Y al lado de ISA, donde se construirá una glorieta, habrá cuello de botella permanente para los que suben.
Y si va por la Superior hacia el Norte, no hay duda de que pasará con toda agilidad por el cruce con Los Balsos, y así podrá llegar mucho más rápido al cruce del Tesoro.

Como en ese cruce solo habrá paso a desnivel unos años más tarde, y como la Superior le entregará un flujo mayor y más fluido que el actual (gracias justamente al cruce nuevo con Los Balsos), es casi seguro que ocurrirá un enorme atasco, mucho mayor que el actual, al lado de El Tesoro.

Ya hemos aprendido que el tiempo que se gana al optimizar un cruce se pierde en el siguiente, si este, a su vez, no está optimizado. Lo comprobamos todos los días con el puente de la 4 Sur, para lo cual están, casi a la brava, diseñando un puente que desahogue las inmediaciones de Oviedo.

¿Entonces, aún con obras tan importantes y bienvenidas, aún si sobrevivimos cuerdos a la etapa de construcción, no nos va a mejorar la situación de tráfico en El Poblado, especialmente en lomas y transversales?
¡Sí, claro. Pero poquitico!
opinion@vivirenelpoblado.com