El segundo aire de Acuarimántima

El segundo aire de Acuarimántima
El Fondo Editorial de Eafit, a cargo de Ana María Cano, presentó en la Fiesta del Libro una compilación para el recuerdo

De 1973 a 1982 circuló en Medellín una revista de poesía que renovó el aire cultural de la ciudad. Era Acuarimántima, una idea nacida en una cafetería de la Universidad de Antioquia en las cabezas de cinco escritores y poetas: Elkin Restrepo, José Manuel Arango, Jesús (Pacho) Gaviria, Miguel Escobar y Orlando Mora. El nombre, un chispazo surgido al pasar por la puerta de una de las librerías de Junín, se convirtió en un homenaje al poema de Porfirio Barba Jacob.
A Acuarimántima, en sus inicios con q en vez de c, le debe la ciudad el haber leído por primera vez a poetas de otras latitudes que años después fueron reconocidos mundialmente, así como el conocer el valor real de otros vates de estos lados que habían pasado desapercibidos. Pero, sobre todo, en Acuarimántima vieron por primera vez sus versos en letras de molde varios jóvenes, entre ellos Víctor Gaviria, quien luego también triunfó como cineasta, y Helí Ramírez, el poeta de Castilla, quien con sus poemas bellos y crudos se encargó de desconcertar por primera vez a Medellín con la dura realidad que campeaba en sus barrios marginales.
Gracias a la que denominan generosidad del director de Acuarimántima, Elkin Restrepo, los versos de Helí, y los de otros, fueron conocidos y de paso sus vidas se enrutaron definitivamente por el camino del arte. A su vez, se convirtieron en inspiradores de trabajos ajenos. Por ejemplo, Víctor Gaviria reconoce que fue la poesía de Helí Ramírez y sus personajes quienes lo motivaron para hacer Rodrigo D, la película que lo dio a conocer internacionalmente. Sobra hablar de la influencia que ha tenido Gaviria en el cine colombiano y la que sigue teniendo en las nuevas generaciones de cineastas.
Luego de 33 ediciones, en 1982 Acuarimántima cerró su ciclo. La revista tampoco escapó a ese receso cultural, periodo oscuro y aciago en que el narcoterrorismo sumió a Medellín hasta bien entrados los años 90.
Hoy, 30 años después de este cierre, Eafit saca a la luz una joya editorial: Acuarimántima Edición Completa, una recolección de las revistas que alimentaron con poesía a las generaciones nacidas en los años 50, 60 y 70.
Su presentación en la ciudad se hizo en un acto entrañable e íntimo. Siete personajes de la cultura en Medellín deleitaron con sus recuerdos a los asistentes a una biblioteca del Jardín Botánico, durante la Fiesta del Libro. Todos tuvieron que ver con Acuarimántima, a todos ellos en distintos momentos les marcó la vida, y ahora estaban reunidos de nuevo, en una sencilla mesa principal, ante un público pequeño pero agradecido y deseoso de oírlos: Pacho Gaviria, Helí Ramírez, Elkin Restrepo, Juan José Hoyos, Víctor Gaviria, Rubén Darío Lotero y, como moderador, el rector de Eafit, Juan Luis Mejía. Estaban las sillas vacías de Miguel Escobar, ya fallecido, y Orlando Mora, de viaje.
Al final de la presentación un aplauso sincero y la emoción de haber tenido juntos, contando sus recuerdos, a varios de los más significativos intelectuales de Medellín.