El sector tendrá que ser diferente

Dice Eduardo Loaiza, gerente de Camacol
“El sector tendrá que ser diferente”
Seis meses después de la tragedia de Space, el directivo gremial habla a fondo de este y otros temas relacionados con la construcción en Medellín


Eduardo Loaiza

¿La tragedia de Space cambió la dinámica del gremio?
La historia del sector se partió en dos a raíz del suceso. El sector tendrá que ser diferente, ese debe ser el reto, debe salir fortalecido de esta lamentable tragedia. Habrá que aprender de las experiencias, de los errores o de lo que sucedió, porque algo tuvo que haber pasado, y muy grave, aunque no se sabe todavía qué. El sector ha hecho muchas reflexiones y está revisando todos los componentes de la cadena de construcción.

A raíz del caso Space, el Ministerio de Vivienda radicó un proyecto de ley con medidas que pretenden endurecer los controles en la construcción, pero dentro de Camacol ¿qué medidas o acciones se están tomando?
Todo lo que haya que hacer para proteger la vivienda digna de los colombianos es digno de estudio. En relación con la póliza que habría que tomar antes del inicio de la construcción, el Estado se va a descargar en parte de su responsabilidad, pues las compañías de seguros van a ser muy vigilantes en que todo el proceso constructivo sea tan juicioso, minucioso y apegado al rigor técnico de la norma sismorresistente que no haya lugar a errores y deficiencias. Si con el proyecto se logra el objetivo, bienvenido. Uno quisiera que la póliza no se necesitara, porque una póliza para reparar esos daños significa que estamos partiendo del hecho de que más edificios se van a caer, y no se pueden caer más edificios, es que un edificio no se construye para que se caiga, no se puede caer un edificio en Colombia que se construya cumpliendo la ley y estando en el rigor de la norma, es que los edificios se diseñan para que no se caigan, entonces una póliza es pensando que en otra eventualidad, que Dios quiera que jamás vuelva a pasar, haya como reparar.
En cuanto a la supervisión técnica, en parte era que faltaba una reglamentación, pues esa supervisión estaba consagrada en la norma sismorresistente colombiana.

¿Concretamente, qué está haciendo el gremio?
Hoy puedo asegurar que los empresarios del sector en nuestra región están yendo más allá de la ley, esa supervisión técnica que va a exigir que la haga un externo y un tercero, las empresas ya lo estaban haciendo sin la exigencia de la ley, están contratando esta supervisión de tiempo atrás porque consideran que son otros ojos que ayudan a ver para que no se cometan errores.

Se sabía que en la cadena de construcción había cuerdas flojas, caso los curadores. ¿Como gremio, habían tomado acciones frente al hecho?
Mire una cosa, Space no se cayó por las figura de los curadores. Hemos visto el desgaste de la figura de las curadurías e internamente con el gobierno hemos hecho propuestas para mejorar el papel de estas.

En el país hay gente interesada en que las curadurías se acaben; esa es una de las razones por las que no se habían fortalecido anteriormente, porque se estaba esperando a que se desgastaran más para acabarlas. El gremio ha dicho que no se deben acabar sino fortalecer. Cuando desde el Ministerio de Vivienda se habla del tema de la superintendencia delegada para las curadurías, que propone que sea la Superintendencia de Notariado y Registro, el gremio está de acuerdo; una superintendencia delegada para las curadurías es bienvenida y muy bien vista porque eso va a ponerles control, va a ser exigente con el régimen de inhabilidades e incompatibilidades de los curadores, va a dar claridad sobre las características y perfil que tienen que tener los curadores, y en la medida en que haya un control las curadurías se van a fortalecer.

Entonces ¿qué ha faltado?
Qué ha faltado en el país, y no es de ahora, lo hemos dicho mucho en público y en privado: los curadores han sido unas ruedas sueltas, no se les ha hecho acompañamiento, se les ha dejado que interpreten la norma, no se les han dado las circulares que la ley obliga y que se deben emitir desde las oficinas de Planeación de los municipios del país, ante los vacíos o contradicciones de la ley.

Una de las conclusiones preliminares de la Universidad de Los Andes señala que Space no cumple con las normas de sismorresistencia; aun así la constructora Lérida CDO insiste en que las torres 1, 2, 3 y 4 son susceptibles de repotenciación. ¿Qué opina de esto?
En la técnica es posible, pero habría que mirar los costos. De todas maneras no tenemos los argumentos ni el criterio para evaluar si cuesta, si no cuesta, si se justifica una cosa o la otra. Lo que sí podemos decir es que la repotenciación es algo que existe técnicamente en la ingeniería, no solo se hace porque colapse una edificación sino también por cambios de uso y por muchas otras circunstancias.

Si hipotéticamente las torres 1, 2, 3 y 4 de Space se repotenciaran y se vendieran, ¿qué opinión le merece al gremio este hecho?
Nosotros no entramos en especulaciones. Esa fue una solicitud que hizo CDO a la Alcaldía, y esta, basada en el Dagrd, responderá acerca de la propuesta y tomarán una decisión.

En la entrevista que concedió a un periódico local, el gerente de CDO, Pablo Villegas, dijo que en la ciudad se estaban repotenciando 40 edificaciones más. ¿Ustedes qué saben?
Nos sorprendió ese dato porque no lo teníamos registrado, estamos averiguando, pero no hemos ratificado el hecho.

¿Cree que la parte alta de El Poblado y sus laderas soporten más edificaciones?
Nadie puede decir sí o no sin estudios, eso se lo hemos pedido a la municipalidad que entregue dichos estudios. Hay que hacer una actualización de la microzonificación sísmica, eso también es tarea del Municipio y debe ser además un insumo para el nuevo POT. Los estudios tienen que indicar qué se debe y qué no se debe hacer.

El problema es que se continúa construyendo sin tener ninguna certeza…
Es que la construcción no es que sea mala por sí.

No, pero se sigue construyendo así no haya suficiente claridad
El dónde sí y el dónde no, lo tienen que decir las autoridades.

¿Y qué del desarrollo de la ciudad en las zonas planas, es decir, hacia adentro?
En la zona plana de la ciudad es donde están las mejores tierras, los mejores suelos, donde las fundaciones son más económicas, donde está toda la infraestructura de la malla vial, el sistema de transporte masivo, las redes de servicios públicos, pero la hemos tenido congelada, no porque el sector no haya querido desarrollarla sino por la normativa.

¿Cómo ve la expansión de Medellín hacia el oriente y el occidente del departamento?
Medellín ya no tiene más áreas de expansión ni las va a tener por sus condiciones topográficas y sus características. La apuesta de Medellín es y tiene que ser la construcción hacia adentro, densificar sus corredores, etcétera. La conexión con las zonas del oriente y del occidente se va dando en la medida en que haya conectividad. El Túnel de Occidente, por ejemplo, ayudó. En cuanto al oriente, cuando tengamos el túnel va a generar un impacto y una presión enorme sobre esa región. Desde ya hay que pensar y definir los corredores, las vías actuales y futuras, a mediano, largo y larguísimo plazo, dejar de una vez contempladas las fajas, afectarlas para que no se desarrollen… Definir dónde va el espacio público, los equipamientos, cuáles son las zonas de vivienda. Todavía el oriente se puede dar el lujo de definir esos usos, vocaciones y áreas para que en el futuro el desarrollo no los atropelle. Ahora, el polo de desarrollo del oriente es el aeropuerto José María Córdoba, a este hay que dejarle las fajas para una segunda pista.

¿Cuál es la posición de Camacol frente a un eventual cobro de valorización por el Túnel de Oriente y sobre la valorización en general?
El gremio en principio es amigo de la valorización como mecanismo para la financiación de obras públicas. Las 24 obras de valorización para El Poblado las vemos necesarias, convenientes y urgentes.

Ahora, creemos que sobre la valorización del Túnel de Oriente no debería hacerse una discusión, sino buscar la alternativa para que esos recursos que se necesitan no tengan que conseguirse. Esa obra, que es estratégica para la región, la debe pagar la región con recursos de todos y una de las posibles fuentes sería unos cruces de cuentas con el Gobierno Nacional por unas inversiones viales sobre las que se había comprometido y que finalmente no se hicieron en el departamento de Antioquia, esas cuentas se podrían pedir para revisarlas, actualizarlas y pedir esos recursos. Ahora, Antioquia va a tener en los próximos años unos recursos por Ituango que van a ser inimaginables, para billones de pesos en Antioquia, sacar 115.000 0 120 mil billones de pesos no es nada, esos recursos no tienen que salir ni siquiera en una vigencia sino en cinco o diez, de a 25 mil millones de pesos. ¿Qué son 25 mil millones de pesos para el departamento en los próximos años a partir del 2016? No son nada y sí ayudarían a financiar el proyecto.