El ruido al debate

  
   
 Las quejas que llenan los escritorios de las inspecciones de policía, las llamadas de siempre durante los fines de semana y la falta de convivencia en una zona mixta entre comerciantes y residentes, serán situaciones debatidas por la comunidad y las autoridades, ahora con el impulso extra de una comisión accidental integrada por los concejales Santiago Martínez, Santiago Londoño, Rubén Darío Callejas y María Regina Zuluaga.
Los principales puntos de estudio en la comuna serán Barrio Colombia, Parque de El Poblado, Parque Lleras y Barrio Provenza. “El punto de partida son las quejas de los ciudadanos y por eso haremos un acopio de todo lo que perturba en este tema a El Poblado. Buscaremos el punto de contacto entre los comerciantes que en algunos casos la autorregulación es notoria, y las comunidades para llegar a una mejor convivencia. Ya tenemos experiencias en otros sitios de la ciudad, estamos convencidos que cuando comiencen a pronunciarse los ciudadanos sobre lo que acontece allí, sin ir en contra de la libertad de empresa, la comisión será eficaz exigiendo ciertos requisitos a los negocios que a lo mejor no los cumplen”, dijo el coordinador de la comisión accidental, Santiago Martínez.

Solicitud de la Jal
Haciendo uso del artículo 318 de la Constitución y el artículo 131 de la Ley 136 de 1994, la Junta Administradora Local de El Poblado expidió la Resolución 02 de 2010, “mediante la cual solicitamos la conformación de Mesas de Trabajo Conjuntas y una Comisión Accidental en el Concejo de Medellín y se dictan otras disposiciones para solucionar los problemas de exceso de ruido y de convivencia entre residentes y comerciantes en el Parque Lleras y Barrio Provenza, Parque El Poblado y Barrio Colombia”, dice el documento.
Dicha petición sumada a las constantes quejas y reuniones infructuosas entre los comerciantes y los afectados con el ruido, llevaron a la creación de la comisión. “Fue una solicitud que hizo la Jal y una serie de ciudadanos que me hicieron llegar correos. Podemos decir que fue una iniciativa de la Jal y de la gente. Independiente del fundamento de esto, es que estamos en una democracia participativa y la fuente de la Jal es la misma de nosotros, la voluntad popular. Una petición de la Jal es tenida en cuenta sin que ella tenga que ver con alguna intencionalidad, lo que buscamos es mejorar la convivencia”, afirmó el concejal Martínez.