El Presupuesto Participativo tiene veedores

   
  
   
  Una veeduría ciudadana es un mecanismo que le permite a las diferentes organizaciones de una comunidad, ejercer control y vigilancia sobre el proceso de la gestión pública frente a las autoridades, así como a las entidades públicas o privadas encargadas de la ejecución de un programa, proyecto o contrato en el que se utilicen recursos públicos.
El Presupuesto Participativo es una modalidad con la que el Municipio otorga cierto dinero a cada comuna de la ciudad, para la realización de distintos proyectos e inversiones para el bien de la comunidad en general.
Para Consuelo Gómez, Vicepresidente de la Veeduría del Presupuesto Participativo (PP) de la comuna 14, “lo primero que hay que saber es que El Poblado ha sido una comunidad excluyente, somos muy individualistas y no tenemos sentido de pertenencia. Tantas unidades cerradas hacen que nadie se interese por el otro (…) queremos que la comunidad se entere de cómo están manejando los presupuestos porque lo que veo es que son los mismos con los mismos. Queremos que El Poblado sea de todos”, afirmó.
 
   
 Máximas preocupaciones 
 Debido a la gran inversión que el Municipio hizo a través del PP, y con otro porcentaje de Epm, la intervención de la Escuela Santa Catalina de Siena, en la Loma de Los Parra, ha sido la principal veeduría que han realizado desde que se estaba desarrollando la primera etapa.
Aunque han conseguido algunos cambios, para Harry Montoya, Secretario de la veeduría, “nos tenemos que limitar a hacer la veeduría sobre el PP, pero sorprende que el colegio se haya hecho tan cerca a una quebrada que ha presentado problemas. Entonces uno se pregunta, ¿quién diseñó? ¿quién autorizó?, teniendo en cuenta que en la quebrada La Escopetería ya hubo derrumbes”.
El presupuesto que es entregado para la cultura también le genera dudas a este organismo de control. Su vicepresidente agrega: “estamos muy preocupados con los operadores que hacen eventos culturales en la Casa de la Cultura. Tengo el conocimiento de cursos que duraron dos meses pero que en realidad debían durar de 4 a 5 meses. Ellos dicen que evacuaron las 60 horas pero sólo hicieron 12”.
 
   
 Con barreras 
 “Nos están tapando información, cómo es posible que uno tenga que hacer un derecho de petición para ver un plano”, dice indignado Montoya, acerca del proceso que llevan con el colegio en la Loma de Los Parra, a cargo de la Empresa de Desarrollo Urbano. Y agrega que “lo importante es que haya transparencia en las inversiones públicas, que no crean que como es algo público se hace de cualquier forma, la calidad debe ser igual para lo público y lo privado”.
Finalmente, Gómez argumenta que se sienten desplazados, “no tenemos ni idea de cómo quedaron estos últimos PP, no nos invitaron a los talleres donde se repartían los dineros. La Junt Administradora Local no está cumpliendo con su misión y no nos tiene en cuenta como veedores”.
La veeduría espera ganar fuerza, presentar las irregularidades con que se encuentren a entes como la Contraloría y la Personería, y de la mano de la comunidad velar porque los dineros públicos sean bien administrados.