El postre unido a una taza de café

El postre unido a una taza de café
El café tiene casi tantos matices como el vino, y como el vino, el café adecuado puede resaltar  los sabores de la comida para hacer mas memorable la experiencia de un postre.
 
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El maridaje de los postres con el café es una práctica que considera el origen, aroma, cuerpo y acidez de la bebida para contrastar los sabores y texturas dulces del fin de la comida.
 
La acidez se puede determinar en la sequedad que se siente en la lengua y es la característica que le da fuerza al café. El aroma, igual que en el vino, le da al café acentos sutiles que complementan los sabores básicos (dulce, amargo, salado, ácido) con toques de nueces, flores o maderas por ejemplo. El cuerpo es la característica que describe cómo se siente la densidad del líquido en la boca, mientras más cuerpo tenga más pesado y grueso se siente.
 
Para los más expertos en la cata del café, el maridaje de esta bebida con postres puede ser compleja y variada. Pero así como el vino tiene nuevas formas de unirse a los sabores, la regla básica de unir tintos con carnes y blancos con pescados y aves, es una guía principiante que cumple una función de orientación mínima. En el café, el maridaje puede reducirse a una regla básica igualmente: mientras más dulce el postre, más oscuro el tueste. El tono está determinado por  el tiempo de tueste, el cual a mayor duración incide en la extracción de aceites y menor acidez y cafeína. De este proceso se mercadean el tueste clásico, mediano, americano, oscuro y francés entre otros.
 
Así, los postres más livianos, hechos con fruta, como las tartaletas, pies o tortas, funcionan mejor con café de Brazil o Colombia. Aquellos más cremosos como tiramisú, milhoja o napoleón se unen bien con cafés centroamericanos y africanos, como el de Costa Rica o Kenya que tienen más cuerpo. Postres más densos como el cheesecake requieren un taza de café más tostado como el de Etiopía o hecho de forma espresso para contrastar más.  Los postres de chocolate o nueces van mejor con cafés suaves de origen oriental como el Sumatran o Java.