El Poblado, un referente verde que hay que cuidar

  
 El Área Metropolitana suma como zona verde no solo los parques y plazas sino toda la vegetación existente en los andenes, antejardines, separadores, corredores viales, retiros de quebradas y el río. 
   
 
Descargue el resumen sobre la situación de las zonas verdes en el Valle del Aburrá, preparado por el Área Metropolitana.
 
   
 ¿Cómo se puede entender que el barrio con más zonas verdes por habitante de Medellín pueda ser uno de los que mayores problemas ambientales tenga, según las mediciones? Primero, hay que remitirse a los datos del Plan Maestro de Espacios Públicos Verdes Urbanos de la Región Metropolitana del Valle de Aburrá, desarrollado por el Área Metropolitana, en el cual se muestra que El Poblado tiene 5,4 metros cuadrados de zona verde por habitante (según el Área Metropolitana somos 85.880 habitantes, 22 mil menos que las cuentas que manejan en Planeación Municipal), con un total de 418 mil metros cuadrados.
Esa cifra es alentadora si la comparamos con el promedio general de Medellín, el cual, incluyendo los cerros y parques, es de 6 metros cuadrados por habitante. No obstante, ni El Poblado ni la ciudad en general tienen un índice bien visto por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que recomienda una cifra de 9 metros cuadrados de zonas verdes por habitante. Para ponerlo en términos cotidianos, el organismo internacional dispone que cada persona debe tener una zona de vegetación o arborización a sólo 10 minutos a pie de su residencia, como máximo.
Ahora bien, según la explicación de la Subsecretaría del Medio Ambiente del Área Metropolitana, se considera zona verde toda la vegetación existente en los andenes, antejardines, separadores, corredores viales, retiros de quebradas y el río, parques y plazas, lo que deja en evidencia la importancia de tener distintos puntos arborizados cuando no se puede tener un espacio de considerables proporciones como un pulmón definido de la ciudad. En ese orden de ideas, la Avenida El Poblado, sus separadores y aceras, por ejemplo, son incluidos para la medición.
En total, y según los datos más recientemente compilados en nueve municipios del área metropolitana, hay 430.000 árboles, de los cuales 342.725 (el 80%) los aporta Medellín. Esta cifra deja un total de 17 árboles por cada 100 habitantes, incluidos cerros y parques.

Una cuestión de salud
Estas mediciones no tendrían ningún valor si no tuvieran como finalidad desarrollar estrategias para que las zonas verdes que se tienen sean bien utilizadas y las intervenciones posteriores se rijan bajo los lineamientos que determinen dichos análisis.
“Las zonas verdes tienen varios beneficios para el hombre, capturan carbono y liberan oxígeno; en los hospitales, por ejemplo, se ha demostrado que ayudan en la mejoría de los pacientes, al parecer porque producen tranquilidad. Además, se estima que bajo un árbol una persona sentirá una reducción de 8 ó 10 grados de temperatura con respecto a la exposición en una calle con el sol directo”, explica Claudia Hoyos, Ingeniera Forestal de la Subdirección Ambiental del Área Metropolitana.
Y no son todos los beneficios que reseña la funcionaria, pues, aunque no hay estudios concluyentes, la mitigación del ruido también tiene que ver con el número de árboles que se tengan en un radio determinado, llegando a disminuir entre 8 y 12 decibeles, lo que representa una considerable ayuda si tenemos en cuenta dos cosas: que los problemas sicopatológicos para las personas empiezan con exposición a 60 decibeles y que hay en Medellín zonas, como las glorietas, que pueden alcanzar 70 decibeles.
Incluso, según las mediciones estándar que se manejan en Latinoamérica y que surgen de las investigaciones adelantadas en Estados Unidos, la vegetación en una ciudad absorbe el 80 por ciento de los contaminantes atmosféricos como el dióxido de azufre y de nitrógeno, ambos presentes en los combustibles.
“No podemos olvidar que las ciudades, debido a su mayor espacio construido, se convierten en una isla de calor que atrae toda la radiación y hacen que los centros urbanos sean más calientes que las zonas rurales. Se crean microclimas y efectos invernadero que contribuyen a las discusiones centrales sobre el calentamiento global”, expresa la señora Hoyos.

 
   
  
   
   
 ¿Y la calidad del aire qué? 
   
 Recomendación de expertos: no trotar al medio día en El Poblado 
   
  
   
 Para conocer el informe completo de las dependencias de Aire y Medio Ambiente del Área Metropolitana sobre los índices que empiezan a preocupar en El Poblado y en Medellín, Descargue los siguientes documentos. 
   
 
Vehiculos matriculados valle de aburrá
Procuraduria_Marzo2010
 
   
 Es cierto, tan importante es la temperatura en una ciudad como la calidad del aire que se respira. Claro que en ese ítem también es determinante la movilidad y la densidad de vehículos que emiten contaminantes a la atmósfera.
Para empezar hay que decir que de esos contaminantes emanados por los vehículos los más problemáticos para la salud son el nitrógeno y el azufre, presentes tanto en la gasolina como en el diesel; ambos, son combustibles con los que se mueve el transporte público y privado.
Estos elementos pueden generar desde problemas respiratorios, hasta enfermedades o detonantes cardiovasculares en poblaciones vulnerables como los niños, los adultos mayores, personas enfermas (por otros motivos) y mujeres embarazadas.
Así lo explica la Coordinadora del Programa Calidad del Aire del Área Metropolitana, Gloria Ramírez: “En El Poblado particularmente, no es recomendable que las personas salgan a trotar en hora de almuerzo porque la radiación y la contaminación atmosférica son una mala combinación para nuestro cuerpo en esos momentos”.
Los análisis muestran que las laderas de El Poblado tienen unos valores elevados de ozono contaminante, que no precisamente surge de la contaminación de esa zona específica sino que recoge y acumula allí todo lo emanado por la ciudad, debido a sus condiciones geográficas.
¿Y entonces qué se puede hacer? Debido a que los vehículos son los principales emisores de estas partículas contaminantes, se debería pensar en una reducción del parque automotor que circula en la ciudad, el cual se estima en 545.547, según todos los registrados en los nueve municipios que hacen parte del Área Metropolitana y que circulan libremente en la ciudad.
Según el análisis de la señora Ramírez: “Sabemos que es muy difícil dicha reducción, pero como primera medida Ecopetrol se comprometió con la ciudad a entregarle combustibles más limpios. Durante todos estos años se había tenido un diesel con 4.200 partes por millón (ppm) de componentes como el azufre, cuando la medida internacional recomendaba 50 (ppm). Para este año (enero) se rebajó a 500 (ppm) y se tiene la certeza de que para julio esté en esos 50 (ppm) recomendados, aunque nuestra meta debería estar por 15 (ppm) que es el estándar chileno. Eso por el lado del diesel, que mueve en su mayoría trasporte público; pero también está la gasolina, con la que funciona el 80 por ciento de los vehículos, el cual se ha mantenido en 1.000 (ppm) y sólo hasta enero de 2011 se esperaría que esté en 300 (ppm)”.

Futuro ambiental
Todas las voces están claras en varios puntos como: mantener las zonas verdes existentes y dar incentivos tributarios a los privados para que las mantengan. También se sigue adelante con la inclusión del componente ambiental en el POT (Plan de Ordenamiento Territorial) de la ciudad; se pretende además subir el índice de zonas verdes de 6 mt2 por habitante a 7,44 mt2. Y en el caso específico de El Poblado y algunas zonas en la que las construcciones tengan preeminencia, se deberán hacer cumplir las compensaciones por área construida y se implementarían medidas como los techos verdes para reponer esos metros arbóreos que tanto influyen en la calidad de vida de cualquier sociedad, sin mayores costos por impermeabilizaciones. Los datos lo muestran, El Poblado, y Medellín en general, requieren más medidas de control, antes de que, según los expertos, los efectos nocivos alcancen niveles más peligrosos.