El Poblado según los candidatos

El Poblado según los candidatos
La ciudad imaginada, valorización, movilidad, calidad del aire, espacio público, convivencia, participación ciudadana, presupuesto participativo. Hablamos con los candidatos a la Alcaldía sobre El Poblado

Federico Gutiérrez
 

Federico Gutiérrez ve a Medellín como una ciudad de oportunidades y de grandes retos, en la que la inseguridad tiene que ser derrotada pues es el gran problema que condiciona su futuro. Y por futuro no se refiere al período de un alcalde, sino en realidad a un plazo de tiempo en el que las fortalezas y las proyecciones de la ciudad actual se conviertan en realidades. “Medellín debe superar la inseguridad, el Estado debe tener el control del territorio y borrar las fronteras invisibles, mediante el ejercicio de la autoridad y la inversión social”, dice ,y agrega que el medio ambiente debe ser protegido, tanto en los lechos de las quebradas y en el control del crecimiento de la zona urbana en detrimento de la zona rural (propone la construcción de un ecoparque para eso), como en el mejoramiento de la movilidad vial para ayudar a superar los problemas de la calidad del aire. Considera un error ambiental que el combustible de Metroplús vaya a ser el gas y propone que todo el sistema (Metro y Metroplús) funcione con un solo tiquete.
Para Federico Gutiérrez los programas de atención y beneficio de la niñez son su obsesión. Piensa que solo la igualdad de oportunidades desde la cuna nos ayudará, como sociedad, a superar la inequidad. Propone una política educativa con énfasis en la calidad: “Cuando las clases dirigentes envíen a sus hijos a las instituciones de educación pública sabremos que esta es buena”. En su conversación abundan las cifras sobre los más diversos aspectos de los asuntos públicos. Refuerza su obsesión con la importancia de la calidad de la educación pública como herramienta para superar la inequidad con estas cifras: el 85% de la educación en Medellín es pública y el 80% de las personas viven en zonas de estratos 1, 2 y 3.
Federico Gutiérrez dice que El Poblado requiere una intervención inmediata en seguridad para superar la problemática actual de los atracos callejeros, los robos a apartamentos, comercio y banca. Promete más apoyo del Estado a los ciudadanos para superar el miedo de estos frente a los delincuentes. Señala que el cambio constante de comandantes de policía es perjudicial y que no permite la ejecución de planes y programas de seguridad de largo plazo. Dice que su gobierno tendrá una estrategia integral de seguridad con aumento del pie de fuerza, uso eficiente de la tecnología y continuidad de los comandantes.
Califica de increíble que este gobierno no haya podido hacer las 21 obras del proyecto de valorización. Cree que este impuesto es una herramienta necesaria, “pero no se puede abusar de la gente por la incapacidad del Municipio para hacer obras”. Promete avanzar en la construcción de vías y en la consolidación de un sistema de transporte público y dice que en su gobierno serán considerados como proyectos metropolitanos no financiados por valorización las obras faltantes de la 4Sur, la doble calzada de La 34 y la prolongación de la doble calzada de Los Balsos entre las trasversales. Asegura que el tranvía de La 34, proyectado para dentro de 8 años, llegaría a una zona colapsada y que en su gobierno tendremos un transporte público de calidad, es decir, cómodo, eficiente, ágil, seguro y económico (con integración tarifaria y física), y redes peatonales conectadas, continuas y seguras.
“Yo presenté el proyecto de ciclovía para El Poblado y ese es hoy un gran espacio para disfrutar en familia”, pero cerrar vías para eso, plantea, es evidencia de la carencias de espacio público, que su gobierno propone superar mediante la construcción de más espacios verdes, como los que están en proyecto en La Frontera y en el viejo Vivero Municipal. Cree que las talas de árboles, cita el sonado caso del sector cercano a La Frontera, no se deben resolver con una multa sino con la revocatoria de la licencia de construcción al responsable. Dice que continuará con el programa de la Alcaldía con el Museo El Castillo.
Finalmente, Federico Gutiérrez promete que no se va a empalagar con el poder pues este es para trabajar por la ciudad y no para otra cosa: “Yo conozco el trabajo colegiado y sé qué es representar a una comunidad. Sé de la representatividad de los ediles y tengo la voluntad política de oír a la gente”.


Luis Pérez

Luis Pérez ve a Medellín como una ciudad con mucho potencial, pero víctima de la que llama falta de liderazgo desde la Alcaldía. Asegura que la ciudad tal cual es hoy, es en buena medida una proyección de su gobierno en el período de enero de 2001 a diciembre de 2003. Dice que no se entendería a Medellín en 2011 sin muchas de las obras construidas en ese tiempo. “Hice en 3 años mucho más de lo que han hecho mis sucesores en 8 años”. Afirma que su liderazgo y su capacidad de gestión son dos grandes activos que pondrá al servicio de la ciudad y que sus palabras se pueden verificar con hechos pues para ellos basta con revisar sus 3 años al frente del ejecutivo municipal.

Para Luis Pérez la inseguridad que hoy vivimos a lo largo y ancho de la ciudad se debe en buena parte a la que llama falta de liderazgo del doctor Salazar. Cita de nuevo su gobierno de hace 10 años para contar que él hacía constantes reuniones de trabajo con los funcionarios encargados de la seguridad de la ciudad, asignaba tareas específicas y le hacía seguimiento a la efectividad de ese trabajo. “Yo recorría la ciudad y tenía contacto con la gente, recibía sus denuncias y quejas, las trasladaba a los generales y les exigía resultados. Muchas veces verifiqué personalmente ese trabajo y hice los correctivos que se requerían”, y agrega que el microtráfico y las casas de vicio pasaron de ser delitos marginales a actividades industrializadas que cada vez generan más empleo ilegal, después del fin de su gobierno. Para combatir esto propone la creación de batallones operativos especiales para combatir delitos específicos, conformados por personal de fuera de la ciudad, que no esté contaminado por las redes del crimen organizado de Medellín.
Luis Pérez recuerda que su gobierno acabó con el Instituto de Valorización y plantea que en su regreso a La Alpujarra no utilizará este impuesto para la financiación de las obras viales que necesita El Poblado. Para él, hay un error en el planteamiento de los problemas de movilidad que vivimos, pues se ha pensado que estos son causados por los propios habitantes de El Poblado. Su argumento es claro: “El Poblado no es el problema, sino que este es utilizado como un cruce de caminos metropolitano entre Medellín, Envigado, Sabaneta y el oriente del departamento. De cada cuatro carros que pasan por aquí, solo uno es de El Poblado”. Ofrece como solución un sistema de movilidad metropolitano, con una gran autopista urbana a los lados del río que amplíe y mejore lo que existe y que tenga una red de distribución del tráfico de toda la ciudad que evite entrar a los barrios para movilizarse por el valle. Luis Pérez insiste en que nada de esto se haría por valorización: “Aplicada como lo hizo este gobierno, la valorización solo resuelve problemas de tráfico pero no crea mayor valor a los inmuebles. El problema actual es haber centrado la discusión en la valorización. Cuando fui alcalde saqué eso de la discusión y sí pude construir las obras”.
La gran autopista urbana que promete sería construida por concesión. Considera que eso es dinero privado como política pública y es una forma redistributiva de solucionar el problema de movilidad pues permite usar el dinero del municipio en inversión social y no en vías. “Solo el 13% de los habitantes de Medellín tiene carro”, afirma.
Luis Pérez promete que en la reforma del Plan de Ordenamiento Territorial que hará, incluirá un gran parque verde que pueda utilizar la ciudadanía. Además, no permitirá que el pago de exigencias urbanísticas de los proyectos de construcción vaya a los fondos comunes del municipio: “Deben dedicarse a la construcción de zonas verdes y parques, al mejoramiento ambiental”.
Califica el pico y placa como una medida “de gobernantes incompetentes que maquillan y no solucionan nada. Medellín debe tener pensamiento de largo alcance. No podemos tener líderes provincianos. Compare mi gestión en 3 años con los 8 años de Fajardo y Salazar. Muchas de las obras de la Medellín contemporánea las hice yo”.
Finalmente, Luis Pérez dice que utilizará las cámaras de vigilancia para perseguir a los bandidos y no a los ciudadanos de bien, más que para fotomultas, para recuperar los carros robados, por ejemplo.


Aníbal Gaviria

Aníbal Gaviria propone hacer de Medellín una ciudad para vivir, es decir, “una ciudad en la que queremos que vivan y crezcan nuestros hijos”. La Medellín que propone Aníbal Gaviria es segura, tranquila, es una ciudad en la que las personas pueden desarrollar sus proyectos de vida, en la que los centros de recreación, deporte y cultura están al alcance de los ciudadanos, el espacio público es de calidad y es accesible por todos. En esa ciudad soñada y propuesta, predomina el verde. Por eso uno de los proyectos más llamativos del programa de gobierno de Aníbal Gaviria es el cinturón verde que recorre el Valle del Aburrá separando la zona urbana de la rural, ordenando el crecimiento de la ciudad en los bordes, con equipamientos públicos para el encuentro, con senderos para caminar, trotar, montar en bicicleta, arborizado, conectado con parques lineales construidos en las quebradas afluentes del río Medellín y con el gran parque lineal del río. Ese cinturón verde, con los parques lineales de las quebradas y el río, sería efectivamente una transformación física de grandes proporciones en todos los municipios del Valle del Aburrá, y por eso requerirá el trabajo conjunto con los otros alcaldes y con la Gobernación de Antioquia. Será un límite efectivo para la construcción en zonas de alto riesgo o de reserva ambiental, problema común a todas las laderas del valle, incluidas las de El Poblado. “Este cinturón verde derribará barreras psicológicas que impiden recorrer la ciudad, y harán un gran aporte a la mejora de la calidad del aire y del medio ambiente en general, además ayudará a potenciar las características únicas que tiene Medellín y que debemos fortalecer pues la calidad de vida es una condición básica de la competitividad de las ciudades”
Aníbal Gaviria promete que la construcción de equipamiento público será una prioridad de su gobierno. Es tajante al decir que “las obras viales hay que hacerlas y con un componente de valorización. Se pueden estudiar ajustes al proyecto, pero debe haber cobro de valorización”. Él cree que la relación entre la comunidad de El Poblado y la Alcaldía debe sacar a la valorización del medio de todas las discusiones. Eso quiere decir ampliar la agenda pública para incluir otros asuntos de mucha importancia. Entre los proyectos puntuales que esa agenda tendrá en el gobierno de Aníbal Gaviria está la construcción de una biblioteca pública, de un parque en el lote del viejo Vivero Municipal, el estudio de otras posibilidades para la construcción de más parques y zonas verdes de uso público, la construcción de un gran escenario de mediana capacidad para espectáculos públicos, el mejoramiento de las aceras y la construcción de una red caminera que esté unida a la red de transporte público y a la red de parques públicos, la creación de puntos de encuentro como contribución al mejoramiento de la convivencia ciudadana. Explica que su proyecto de movilidad está orientado al uso del transporte público: propone estudiar la posibilidad de construir un metrocable, del tranvía de la Avenida 34, la modificación del pico y placa por zonas, el carpool (compartir el carro con los vecinos pues hoy en El Poblado viajan en promedio 1.2 personas por vehículo particular), y un posible contraflujo en la Avenida El Poblado a ciertas horas del día.
Finalmente, Aníbal Gaviria dice que recuperará la interlocución con las organizaciones comunitarias, pero pedirá la recuperación de la participación ciudadana con los escenarios y las instituciones existentes. Explica que los habitantes de El Poblado no pueden esperar mecanismos de participación diferentes a los que hay para el resto de la ciudad (como la Junta Administradora Local, el Presupuesto Participativo, las Asambleas Barriales, el Plan de Desarrollo Local), sino que deben apropiarse de los existentes.