El Poblado no está al margen de la guerra (1)

Violencia en Medellín
El Poblado no está al margen de la guerra (1)
Conocedores del tema hablan sobre el papel de El Poblado en el contexto del orden público en Medellín


El mayor José André Pulido, comandante de Policía de El Poblado, reportó la reciente captura de una banda de apartamenteros y de cuatro escaperos que operaban en centros comerciales

Hace poco el Gobierno Nacional le entregó a la policía de Medellín 50 camionetas Duster (de un total de 150 al sumar las adquiridas por la Alcaldía) equipadas con sistemas de seguridad y cámaras para detectar y capturar delincuentes. Al poco tiempo estos vehículos fueron vistos en El Poblado en recorridos que buscaban generar sensación de seguridad. Y es que para la Alcaldía, tanto El Poblado como Laureles son determinantes para lograr esta percepción colectiva.

El 23 de marzo dos hombres (uno menor de edad) que se movilizaban en una moto, fueron capturados luego de hurtar dos relojes avaluados en 25 millones de pesos, a una pareja que transitaba en su vehículo por la Avenida El Poblado con la calle 7 sur

Mientras los datos en seguridad de la comuna 14 son alentadores, con cifras como cero homicidios en lo que va corrido del año, frente a 291 que sumaba la ciudad al finalizar el 1 de abril, la percepción de sus habitantes es que Medellín es una ciudad insegura en su conjunto.

Pero ¿por qué en la comuna 14 muchos sienten esta zozobra constante, aún cuando los datos no parecen mostrar inconvenientes insalvables en su territorio?
 La primera respuesta es de Luis Fernando Quijano, director de la Corporación para el Desarrollo y la Paz, Corpades.
Según él, “El Poblado no es una isla en medio de la guerra”, no se le puede sacar del contexto de violencia de la ciudad. “El Poblado es un sitio de refugio propicio, para que miembros de la llamada mafia de las culturas paramafiosas se asienten en algunas urbanizaciones. Es un buen lugar para guardar armas, dinero, droga, ‘encaletar’ hombres perseguidos. Además, es un corredor estratégico interno que permite movilidad, estatus, camuflarse y esconderse de la fuerza pública. Incluso algunos líderes de estas organizaciones han sido capturados allá, sobre todo en centros comerciales: está el caso de alias ‘Frank’, hermano de alias ‘Sebastián’, que lo cogieron en un centro comercial (al igual que a alias ‘Adier’); a ‘Douglas’ también lo cogieron en la comuna 14, y ‘el Cebollero’ vivía en El Poblado”, dice.

Luis Fernando Quijano

En su recuento el analista habla también de prostitución, extorsión, microtráfico, presencia de las llamadas convivir y muchas otras situaciones que, asegura, se están presentando en esta zona.

Jorge Iván Mejía, secretario de Gobierno de la ciudad, tiene una lectura diferente. Aunque reconoce algunos de estos fenómenos, advierte que en El Poblado impacta mucho lo que ocurra por fuera.

“Es cierto que conocemos casos de comerciantes de El Poblado que están extorsionados, pero lo bueno es que muy pocas personas ceden a esto, y denuncian en lugar de entregar dinero. De la prostitución se sabe que es mucho más fuerte en zonas con fortalezas en el turismo. En cuanto a la presencia de estos cabecillas, no tengo elementos para afirmar que los capos de la delincuencia están aquí. Los grandes jefes de ‘la oficina’ no han caído en El Poblado. El año pasado se detuvieron más de 40 jefes de bandas en Medellín y muy pocos de esos se detuvieron en esta zona. Claro que es cierto que El Poblado impacta mucho en la opinión porque aquí conviven los columnistas, los dueños de medios y los dirigentes de la ciudad”.
Jorge Iván Mejía

Hay que volver a las frías cifras
El secretario de Gobierno también es consciente de los retos que tiene una ciudad como Medellín en la imagen de seguridad que proyecta. “Las personas solo ven a Medellín por la estigmatización que hay, pero en Antioquia, por ejemplo, los homicidios se han incrementado en un 52 por ciento entre los primeros tres meses de 2012 y 2013, mientras que aquí ha sido el 14 por ciento. Es más, entre las 50 ciudades más violentas del mundo está primero Cali, (en el puesto 7), y Pereira. Medellín está de 24, y el año pasado estaba de 10 en este ranking”.

Guillermo Orjuela, director ejecutivo de la Corporación Zona Rosa, tampoco cree que la situación sea tan grave. Advierte que es desafortunado que se ataque la ciudad, dados los cambios en los últimos 20 años. “Eramos la ciudad más violenta del mundo. Ahora tenemos índices que, aunque preocupantes, muestran recuperación. La prostitución y la presencia de delincuentes de alto calibre no es exclusiva de El Poblado. Y debo resaltar que en el Parque Lleras y en la Zona Rosa, por ejemplo, no hay un muerto desde hace 8 o 10 años”.

A la discusión se suma Luis Fernando Suárez, vicealcalde de Gobernabilidad, Seguridad y Servicio a la Ciudadanía, quien con números en mano prefiere hacer balances globales y hablar de tendencias.

Las cifras que maneja su dependencia muestran que en 1991 había una tasa de 380 homicidios por cada 100 mil habitantes, mientras que en 2012 fue de 52 por cada 100 mil habitantes.

Los homicidios en la ciudad se redujeron 24 % en el comparativo entre 2011 y 2012, y en el caso de El Poblado se pasó de 17 homicidios en 2011, a 7 en 2012, y a cero en estos primeros meses de 2013.

Otras cifras muestran que en una zona como El Poblado hay algunos delitos que se han incrementado mientras otros han bajado. Es el caso del hurto de vehículos. Mientras en la ciudad se redujo en el comparativo entre 2012 y 2011, en El Poblado se robaron 37 vehículos más (160 en 2011 y 197 en 2012). No obstante los datos son medianamente alentadores en 2013: se han presentado 40 hurtos de vehículos, mientras el año pasado por esta misma época ya iban 63.

Un panorama similar se vislumbra en fleteos y hurtos en general. En El Poblado se presentaron 568 en 2011 y bajó a 406 en 2012. Lo preocupante es que en 2013 este rubro va en aumento. Hasta el 2 de abril iban 202 casos, mientras que en el mismo periodo de 2012 solo iban 128. “Nos reconforta, eso sí, que llevamos tres años con cero secuestros, y cero desapariciones forzadas en la comuna”, advierte Suárez.


Algunas causas de la violencia en Medellín
Según Luis Fernando Quijano, director de Corpades, Medellín viene de una época en la que todo el poder estaba en una sola cabeza visible del crimen organizado: alias ‘Berna’. “Cuando se inicia su extradición en 2007 se da el enfrentamiento entre ‘Valenciano’ y ‘Sebastián’, dos alas de la oficina, quienes fungían como las cabezas, sin decir que son los verdaderos jefes de esta organización. Luego llegaron “los urabeños” a finales de 2010.

Quijano advierte que esta lucha que se da en Medellín desde hace muchos años tiene que ver con “el poder del bajo mundo: las bandas, el microtráfico, la extorsión, porque todo eso está conectado”.

Este análisis también muestra que “los urabeños es la estructura paramilitar aliada de la mafia que se guardó mucho tiempo después de la llamada desmovilización parcial de los paras. Ellos son el ejército antirrestitución de tierras. Ocupan 17 departamentos y tienden a crecer. Podría estar superando los 7 a 10 mil hombres”.

Finalmente Quijano asegura que “La Oficina tendría en su poder el 60 por ciento del negocio ilegal en el Valle de Aburrá, los urabeños el 30 por ciento y un 10% sería de organizaciones que se estarían independizando”.