“El Poblado de Medellín es una quijotada”

“El Poblado de Medellín es una quijotada”
Un grupo de vecinos publicó un periódico para decir que “la valorización en El Poblado está sustentada en un equívoco jurídico”

“¿Que cuándo saldrá la segunda edición?
Cuando mi Dios nos ayude”, dice entre risas el abogado Nelson Hurtado. Él y otros profesionales de El Poblado como Franco León Guerrero, Guillermo Vieira y Gustavo Duque, acaban de sacar a la luz pública un periódico gratuito cuyo primer número está dedicado a un tema siempre polémico: el plan vial por valorización en El Poblado.
Desde hace algunos días la nueva publicación ha circulado en algunas reuniones de la comunidad en el Poblado y ha generado curiosidad. Se trata de un tabloide de ocho páginas, con tiraje de 20 mil ejemplares y la particularidad de no ser hecho por periodistas sino por habitantes de El Poblado. Ellos mismos tomaron las fotografías, escribieron los artículos y consiguieron los cerca de 20 millones de pesos que dicen que les costó el proyecto. “No tenemos compromiso comercial. Sufragamos el costo con aportes de industriales y comerciantes. Es artesanal, rompe patrones y cánones de la prensa, es hecho a pulso con la mera intención de sacar el derecho de las aulas y llevárselo a los ciudadanos”, manifiesta su director Nelson Hurtado.
Asegura también que no es un periódico con intereses políticos. “En ese berenjenal no nos vamos a meter. Es simplemente ganas de construir la ciudad que soñamos”.

“La valorización es inviable jurídicamente”
La idea de editar El Poblado de Medellín surgió en mayo de 2011, cuenta este abogado especializado en derecho administrativo y responsabilidad civil y quien hace diez años se ha enfocado en el tema de vías y transporte público. Indica que el objetivo de este primer número “es señalar lo que nadie ha dicho: que la valorización en El Poblado está sustentada en un equívoco jurídico. Nos interesa crear la inquietud en la comunidad sobre un problema que no ha sido tratado por los medios, pues el plan vial no solo es un asunto económico o de ingeniería. Para un proyecto de estos no bastan las buenas intenciones ni la bondad misma de las cosas, sino que se requiere que esté ajustado a la Constitución y a las leyes”.
En su periódico, este grupo de ciudadanos sostiene, entre otras cosas, que el puente de la calle 4 Sur es “jurídicamente inconcluso”, que los habitantes de El Poblado “no están obligados a pagar valorización, ni ahora, ni en cinco años después de la ejecución de las obras” y que el proyecto vial para la comuna 14 está “huérfano de bioderecho y de legalidad”.

¿Por qué aseguran que la valorización está sustentada en un equívoco jurídico?
Porque el artículo 17 del Estatuto de Valorización dice que la decretación de las obras se llevará a cabo solo cuando en el Plan de Desarrollo se hayan establecido dichas obras como de interés público. Ninguna de las obras viales que hay en ese listado fueron establecidas como obras de interés público. Pero hay un problema peor: el Acuerdo 16 de 2008 no podía ordenar cobrar el tributo de valorización sobre este listado de obras porque a la fecha en que se sancionó no existía el tributo de contribución por valorización en Medellín. Es decir, estaban ordenando cobrar un tributo inexistente. Ya presentamos una demanda ante la jurisdicción contencioso administrativa con toda la ilegalidad que le observamos al Plan de Desarrollo y a las resoluciones decretadoras, y nos fue admitida.

¿Qué pasaría en caso de que ganen la demanda?
Si estas acciones llegaren a materializarse en una sentencia de nulidad, el problema del Municipio de Medellín sería muy grave porque está comprometida la responsabilidad patrimonial del Estado al tenor del artículo 90 de la Constitución. Es muy probable que el Municipio resulte en los próximos cuatro años obligado a asumir grandes costos patrimoniales por concepto de indemnizaciones a los ciudadanos. Por ejemplo, técnicamente se ha demostrado que en El Poblado ninguna propiedad se valoriza, hay propiedades a las cuales las vías nuevas les quedan a menos de dos metros cuando tenían distancias de retiro de hasta de 60 metros. También hay daños colectivos como el derecho fundamental al medio ambiente sano.

¿Qué futuro le espera a la publicación?
Esto es una quijotada. Cuando culminemos este problema de la valorización vamos a empezar con un nuevo diseño y con pautas jurídicas que les ayuden a los ciudadanos a resolver los conflictos. Perdemos plata pero ganamos como seres humanos.