El parqueadero es para vehículos pequeños

Los planos que reposan en la Curaduría Primera, ante la cual está en trámite la licencia, muestran que las 35 celdas proyectadas tendrían unas dimensiones de 2.40 metros de ancho por cinco de largo, espacio que Pablo Alberto Espinosa, el propietario del lote y constructor del parqueadero, dice que destinará a estacionar camionetas, camperos y busetas de transporte escolar de una empresa de su propiedad. La Curaduría añade que los vehículos que hagan uso de él no podrán ser de más de 3.5 toneladas Según el Plan de Ordenamiento Territorial, los estacionamientos son usos del suelo complementarios en un sector residencial como Castropol.

Además de que según la Curaduría el parqueadero cumple con la norma de los usos del suelo, también está cumpliendo lo que tiene que ver con accesos y salidas, porterías y retiros, por lo que solo está pendiente el pago de algunos impuestos para que el acto administrativo de la licencia quede en firme. El propietario tiene plazo hasta el 10 de diciembre para cumplir con estas obligaciones.

Aún conociendo esta información, los vecinos siguen preocupados porque las vías del sector son estrechas y eso traerá más flujo de vehículos, además temen que haya problemas de inseguridad y desvalorización del sector. De todas maneras, si una vez empiece a funcionar el parqueadero se demuestra que sí afecta negativamente las condiciones del sector, las autoridades podrían ordenar su cierre. Espinosa, por su parte, dice que su interés real es rebajar en algo el impuesto predial que actualmente paga por el lote baldío, de 1.960 metros cuadrados, para a mediados del año entrante construir allí un edificio. Desde su experiencia, Wilmar Serna, asesor de la Curaduría Primera, dice que esto suele suceder con los parqueaderos en zonas residenciales, pues son usos que ceden ante el desarrollo urbano.