El Parque Bolívar como punto de reflexión

 
 
   
 

¿Cómo se podría aplicar un pacto con estas características en los parques de El Poblado, donde también existen problemáticas de convivencia, en cierta medida similares?

Un decálogo de convivencia en el Parque Bolívar
Si se llegar aplicar un pacto de convivencia en los parques Lleras y El Poblado, una de las primeras actividades a realizar es crear puntos de convivencia que deberán ser respetados por los actores en juego. Así fue en el caso del Parque Bolívar, donde La Gerencia del Centro y Comfenalco esbozaron un decálogo de convivencia que las partes se comprometieron a respetar a cabalidad. Patricia Serna, Jefe de Unidad de Servicio de Comfenalco, opina que para generar este tipo de compromisos, “deben existir voluntades públicas, comunitarias y privadas que estén dispuestas a respetar los puntos del decálogo”.

Opiniones en El Poblado
“En un momento se intentó hacer un pacto de convivencia en el Parque Lleras, pero luego no hubo posibilidad de hacerlo, porque se quedó prácticamente sin residentes debido al ruido proveniente de los negocios” explica Marta Beatriz Mejía, líder cívica y arquitecta. Por eso, ella cree que es difícil hacer este tipo de pactos, pues se necesitan procesos largos de concertación. En un plano hipotético, si se diera este tipo de diálogos, tendrían que discutir los problemas de convivencia causados por el ruido, el descuido con la basuras y la irrupción de los vehículos a los parqueaderos privados. En todos estos aspectos están involucrados los clientes de los negocios y un plan de concertación que no cuente con su presencia carecería de sentido.

“Cuando Alonso Salazar se desempeñaba como Secretario de Gobierno, se realizaban reuniones de concertación en el Cerca, con un delegado de esa Secretaría en la que participaban residentes y comerciantes… esto puede ser el modelo para un pacto de convivencia”, sostiene Amparo Gaviria, Presidenta de la Junta Administradora Local. Ella dice que los problemas de convivencia se resolvían allí mismo, sin necesidad de recurrir a las estaciones de policía.

Por su parte, para Gonzalo Velásquez, Director de Mercadeo del Comité Cívico de la Zona Rosa, siempre han existido relaciones cordiales con los residentes y actualmente manejan programas de autorregulación. “Tenemos campañas como Bájele al Volumen,Entregue las Llaves y Prohibido el Paso a Menores de Edad, que son verdaderos pactos de convivencia”.

 
 

Decálogo de convivencia

1. Promover el uso y la apropiación del parque Bolívar por parte de la ciudadanía como un modelo de convivencia y de resolución de problemas a través de la concertación y el cumplimiento de la ley.

2. Generar espacios de animación urbana permanente por medio de actividades culturales acordes con las necesidades del parque y los principios del pacto ciudadano.

3. Revitalizar los espacios del parque como un punto de encuentro ciudadano para el disfrute, la contemplación y el sano esparcimiento.

4. Posicionar al Parque Bolívar como un atractivo turístico de la ciudad, basado en la vitalidad y la creatividad de las actividades sociales, culturales, educativas y comerciales que allí se llevan a cabo.

5. Reconocer y respetar los valores patrimoniales, las expresiones lúdicas, artísticas y la diversidad cultural del sector como parte de la memoria cultural del Centro.

6. Alimentar al sistema de información de la Gerencia del Centro y del Comité de Padrinos, para contribuir al mejoramiento y al mantenimiento del parque.

7. Atender oportunamente las consultas y reclamos de la comunidad de manera personal o por otros medios, ofreciendo alternativas de solución

8. Convertir el Parque en un espacio educador mediante el desarrollo del proyecto “El Parque Bolívar como Aula Urbana”.

9. Articular el Parque Bolívar al proceso de recuperación física y social del Centro.

10. Crear actividades de educación ciudadana para mejorar impactos ambientales en la contaminación visual y auditiva.