El negocio ambiental, la inutilidad de la verdad

“Queda en el ambiente, sin embargo, que con este estudio como justificación, el actual gobierno fumigará los Parques Nacionales de Colombia y persistirá en esta forma de erradicación de cultivos de uso ilícito. Una solución simplista y poco inteligente a un problema complejo que exige esfuerzos de la imaginación para solucionarlo, esfuerzos que no hicieron los colegas de la OEA, que con su visión unilateral del mundo y su pretendida objetividad científica, comprometen seriamente ecosistemas y culturas de Colombia, que es en el fondo, la cuestión ambiental: idea que ellos no entienden”.

¿“Qué pasaría si el reciente informe de la OEA sobre fumigación de cultivos ilícitos, hubiera confirmado efectos ambientales? Aunque en el supuesto de que ni siquiera serviría para reversar la realidad, sí sirve para evidenciar los intereses políticos y económicos que implica el asunto”.
No hay duda, el ambientalismo colombiano enfrenta uno de los mayores retos de su historia y corresponde a los centros de investigación, en especial a las universidades, desenmascarar a aquellos que ponen sus conocimientos o su poder al servicio de los depredadores de nuestra megadiversidad, convertida en mercadería.