El lenguaje de la vida

“El agua es la maestra del lenguaje fluido”. Gastón Bachelard
Por: Saúl Álvarez Lara

Es inevitable. En el lenguaje cotidiano múltiples expresiones “líquidas” califican, dan trascendencia y significado a expresiones y acciones que aportan sentido a la vida.

Una marea de pensamientos, un torrente de palabras, un chorro de voz, una lágrima de vida, una oleada de calor, una novela río, son expresiones “acuáticas” que dan sentido y metáfora al lenguaje. La espuma de los días es el título de una novela del escritor francés Boris Vian que narra situaciones en lugares donde el escritor nunca estuvo. La espuma es metáfora de lo que está y en ocasiones no se ve.

Las clases de agua son “fuente” de expresiones del lenguaje con significados bien precisos: dulce, potable, pura, fresca, de mesa, gaseosa, de manantial, mineral, termal, dura, calcárea, salobre, salada, caliente, fría, sódica, alcalina, sulfurosa, ferruginosa, radiactiva, contaminada, turbia, natural, oxigenada, pesada, fuerte, de colonia, bendita, regia, continental, jurisdiccional, subterránea, volcánica, residual, aguas menores, mayores, vivas, muertas.

Y para no ir más lejos, el refranero nacional está “inundado” del elemento líquido: No se debe decir de esta agua no beberé. Agua pasada no mueve molino. Agua que no has de beber, déjala correr. De las aguas mansas líbrame dios que de las turbias me libro yo. Más claro que el agua. Aguar la fiesta. Ser un aguafiestas. Estar con el agua al cuello. Nadar entre dos aguas. Algo tendrá el agua cuando la bendicen. Agua en mayo pan para todo el año. Llegar como llovido del cielo. Cuando el río suena. Río revuelto ganancia de pescadores. El que no se moja no pasa el mar. Se parecen como dos gotas de agua. La gota que hace desbordar el vaso. Tanto va el cántaro al agua que al fin se rompe. Como pez en el agua. Una tormenta en un vaso de agua. Nadar entre dos aguas. Se hace agua la boca. Abril aguas mil y caben en un barril. No bebas agua que no veas ni firmes carta que no leas.

El agua, en cualquiera de sus estados, encontrará el camino para discurrir, para no permanecer retenida, para ser vapor, hielo o líquido y originar nuevas formas de vida. Las palabras, como el agua, se transforman, se unen, se separan, no se quedan quietas y en su continuo devenir dan vida a significados que están al origen de otros significados y estos de otros significados, como la vida, como el agua, como la poesía.