El futuro de la terapia genética

 El siguiente paso es descubrir cómo funcionan esos genes problemáticos. Una vez esto sea aprendido, podrá ser posible desarrollar tipos específicos de terapia genética para prevenir algunos de los males que matan más personas.

En la actualidad la terapia genética se usa con avances limitados para tratar la fibrosis cística y una inmunodeficiencia llamada ADA. Algunas enfermedades del sistema sanguíneo podrían ser los próximos objetivos de una cura genética. Sin embargo, los tratamientos genéticos para algunas enfermedades que atacan a más personas, como el cáncer, todavía están lejos en el camino; no obstante, se espera encontrar más curas genéticas en los próximos años, pues en menos de una década los científicos que trabajan en el Proyecto del Genoma Humano habrán terminado de identificar y clasificar todos los genes (aproximadamente unos 35 mil) presentes en los cromosomas humanos. Ese mapa será solo el comienzo del camino hacia la cura, pero es un comienzo alentador.