El diccionario de mi corazón

Permítanme recomendarles lo más puppy de este mundo. Directamente desde Madrid, España, y después de una gira por 21 naciones de América y Asia, aquí está la versión electrónica de la vigésima tercera edición del Diccionario de la Real Academia
/ Esteban Carlos Mejía

Vladimir Nabokov, genio y figura de Lolita, la más escandalosa novela de amor del siglo 21, les hacía un test a sus alumnas de literatura comparativa en el Wellesley College, Massachusetts. Vean ustedes:

“¿Qué cualidades debe tener uno para ser un buen lector?

1. Debe pertenecer a un club de lectores
2. Debe tener imaginación
3. Debe identificarse con el héroe o la heroína
4. Debe tener memoria
5. Debe concentrarse en el aspecto socioeconómico
6. Debe tener un diccionario
7. Debe preferir un relato con acción y diálogo a uno sin ellos
8. Debe tener cierto sentido práctico
9. Debe haberse visto la novela en cine
10. Debe ser un escritor embrionario

Escoger las 4 respuestas más apropiadas”.
Como se ve, es un cuestionario capcioso, lleno de marrulla. Nabokov tenía, obvio, sus propias cuatro respuestas apropiadas: “Un buen lector debe tener imaginación, memoria, cierto sentido práctico y un diccionario”. No dudo que a ustedes, angelicales lectores de esta miscelánea, les sobra imaginación, tienen sagaz memoria y derrochan sentido práctico. Si necesitan un diccionario, permítanme recomendarles lo último en guarachas, lo más puppy de este mundo. ¡Damas y caballeros! Directamente desde Madrid, España, y después de una gira por 21 naciones de América y Asia, aquí está la versión electrónica de la vigésima tercera edición del Diccionario de la Real Academia: ¡el Diccionario de la Lengua Española! O por su alias en internet: http://dle.rae.es/?w=diccionario

Fácil de usar, simple de entender, rápido de compartir. Las consultas pueden ser por palabras o por lemas. Busca definiciones exactas, encuentra vocablos que empiezan por o terminan por determinada combinación de letras, o descubre acepciones que contienen un conjunto de letras. Y algo muy entretenido: hace anagramas. El DLE brilla, fija y da esplendor. Si Nabokov hubiera escrito en español estaría feliz.

* Body copy. “Dos imágenes de la víspera persistían aún en la mente del capitán Davidson cuando despertó, y durante un rato permaneció acostado en la oscuridad, contemplándolas. Una positiva: el nuevo cargamento de mujeres había llegado. Créanlo o no. Ya estaban aquí, en Centralville, a veintisiete años luz de la Tierra por NAFAL y a cuatro horas por helicóptero de Campamento Smith, la segunda camada de hembras de cría para Colonia Nueva Tahiti, todas sanas y aptas, doscientas doce cabezas de ganado humano de primerísima selección. O suficientemente primerísima, en todo caso. Una adversa: el informe de Isla Dump sobre el fracaso de las cosechas, la erosión incesante, el diluvio. La hilera de doscientas doce figuritas exuberantes, retozonas y apetecibles se esfumó de la mente de Davidson, desplazada por la visión del agua que caía en torrentes sobre los campos arados, azotando la tierra hasta convertirla en lodo, diluyendo el lodo en un caldo rojizo que corría por entre las rocas y se volcaba en un mar batido por la lluvia”.

Ursula K. Le Guin. El nombre del mundo es Bosque (The Word for World Is Forest), 1972.

* * Vademécum. ¿Capcioso? “Dicho de una pregunta, una argumentación, una sugerencia: se hace para arrancar al contrincante o interlocutor una respuesta que pueda comprometerlo, o que favorezca propósitos de quien la formula”. ¿Anagrama? “Cambio en el orden de las letras de una palabra o frase que da lugar a otra palabra o frase distinta”.
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