El cinéfago recomienda

El cinéfago recomienda
Para ser crítico de cine, además de ver muchísimas películas, es necesario vivir la vida

¿Ya vio la película Asesinos del futuro? Oswaldo Osorio, uno de los críticos de cine con más trayectoria en la ciudad, la recomienda, hasta ahora, como la mejor del año. “Me di cuenta de que la gente le hace ascos a Bruce Willis, pero es una película tremendamente inteligente e impactante”, dice el coordinador de programación del Festival de Cine Colombiano de Medellín y del Festival de Cine de Santa Fe de Antioquia.
Oswaldo también hace la programación de cine en el Museo de Arte Moderno, es docente, se encuentra haciendo un doctorado en artes y su blog Cinéfagos es admirado especialmente entre jóvenes estudiantes.
Cinéfago es lo que es Oswaldo Osorio. Va a cine todos los días posibles, pero no hay suficientes películas para ver. Las ve un lunes en la mañana o un miércoles muy tarde, prefiere “asepsia” a la hora de ver cine, para evitar distracciones. Pero tomárselo muy en serio no significa que no disfrute la película; no está pensando en lo que va a escribir. Nunca se ha salido de una película, “eso sería arrogante, lo mínimo es verla completa”. Regresa a su casa, un espacio meticulosamente ordenado (1.400 películas en un fichero de biblioteca y toda la música archivada en orden alfabético) de donde sale muy poco, y desde allí escribe sus críticas. El día de esta entrevista se encuentra a punto de escribir sobre La Playa D.C. Solo ha adelantado cuatro ideas de ella: marginalidad, violencia, etnia y espacio ajeno.

Bruce Willis
Robert de Niro en Taxi Driver
Sandrine Bonnaire

A Osorio lo agarró el cine en la universidad. Es comunicador social de Bolivariana y allí empezó a descubrir a aquellos directores y películas a las que siempre regresa. “No me canso de ver Doce Monos, Miedo y asco en Las Vegas, El día de la bestia, Buenos muchachos, Taxi Driver…” y podría seguir un rato largo haciendo la lista. Dice que no le hace “el fo” a ningún tipo de cine: ve el independiente, el de Hollywood y el colombiano.
A este último lo que le falta, según él, es más apoyo del público y menos prejuicio de la prensa. “Simplemente por cuestión de estadística, mientras más cine se haga, mejores películas habrá”, dice. “Es absurdo que películas como Porfirio, y Gordo, Calvo y bajito hayan tenido apenas mil y cinco mil espectadores, respectivamente”. Asegura que el cine colombiano ya no es como el de hace 20 años, con deficiencias en narrativa y técnica. Tampoco cree que el tema del narcotráfico y la violencia esté agotado. “Esas son las mejores películas colombianas y ese tema hay que seguir trabajándolo, es lo que nos confronta”.
Oswaldo piensa que es la vida la que enseña la apreciación cinematográfica. Se necesita, además de ver muchísimas películas, tener sentido común, discutir con otros, leer y tener una vida para enfrentarla con el cine. “Uno tiene que haber tenido novia, haberse emborrachado. Saber de cine es solo la mitad, la otra mitad es bagaje y contexto en términos vivenciales”.
Como crítico, lo importante es la igualdad, no creerse más que el lector ni pontificar; argumentar la opinión para no ser simplemente un comentarista; tener independencia del medio en el que se escribe, de los distribuidores o realizadores; y ,finalmente, entender que la crítica no dicta qué cine se debe hacer. “Por más pataleta que la crítica haga los realizadores hacen el cine que quieran y la critica va detrás de ellos”.
¿Ya fue al Festival de Cine Francés? Oswaldo sí. Asegura que la actriz homenajeada, Sandrine Bonnaire, no tiene película mala. A los amantes de los thrillers les recomienda las películas de Claude Chabrol, y a los amantes de los clásicos, las películas de Jean Renoir, hijo del pintor impresionista. “Ese es EL (enfatiza) director francés”. No se lo pierda.