El aire está enfermo y nos enferma

 
El aire está enfermo y nos enferma
 
   
 
Abogados presentaron una Acción Popular para que en Medellín se comercialice diésel de mejor calidad
 
   
 
 
 Además del aire contaminado por el tráfico automotor en un 66%, y procesos industriales en un 31%, las laderas de El Poblado son deforestadas. 
   
 
Para Juan Carlos Moncada, abogado socio de la firma Ortega y Moncada, apoderado de los actores de la acción popular, el impacto que sobre la salud ocasiona el material particulado del combustible diésel, radica en afecciones respiratorias y cardíacas: “El Área Metropolitana adelantó un estudio de impacto de la calidad del aire en la salud en el que encontró una relación causa-efecto entre la contaminación del aire y la salud de la población, y que señaló el incremento de las molestias respiratorias, la disminución de la capacidad respiratoria y el aumento de las causas de muerte por enfermedades cardíacas y respiratorias.”
“En el Valle de Aburrá –segundo centro urbano con mayor densidad de población del país-, se distribuye, con la aquiescencia de las autoridades ambientales, un combustible diésel que tiene alrededor de 4.500 partículas por millón (ppm) de azufre cuando el máximo permitido según estándares internacionales es de 50 ppm”, anota Moncada.

No se ha confirmado
Alonso Salazar, anunció hace 20 días haber llegado a un acuerdo con Ecopetrol para que en Medellín se distribuya un mejor diésel, pero hasta la fecha esto no ha sido confirmado de manera oficial por Ecopetrol. “La calidad del aire está por encima de las normas, no solo en material particulado, sino en varios indicadores de contaminación, de la cual el tráfico automotor es responsable en un 66%, por eso estamos esperando que el acuerdo sea ratificado por Ecopetrol,” anota Ricardo Smith, Secretario de Tránsito.
“De existir este acuerdo, no sería garantía de cumplimiento por parte de Ecopetrol; desde 1995 han incumplido las resoluciones ministeriales que fijan los plazos para mejorar la calidad del diésel,” acota Moncada, y agrega: “Resulta aún más cuestionable la existencia de dicho pacto y/o su intención de cumplimiento, cuando la semana pasada Ecopetrol manifiesta que para mejorar la situación en el Valle de Aburrá tendría que ir en detrimento de la calidad del diésel que se distribuye en Bogotá. ¿Cuál es el real compromiso con el Valle de Aburrá? ¿Piensan incumplir el pacto adquirido con Bogotá, para cumplir el anunciado con Medellín?”

Mal el gobierno también
Moncada asegura que pese a que los Ministerios del Medio Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, y de Minas y Energía, reconocen la magnitud del problema, se les reprocha que desde hace más de 13 años han venido otorgando a Ecopetrol amplios plazos para mejorar gradualmente la calidad del diésel, “plazos que han sido pospuestos ante el incumplimiento de la petrolera, y ante tantos incumplimientos de esta empresa y tanta flexibilidad del Gobierno, resulta apenas lógico y legítimo pensar que en el futuro la petrolera también incumplirá los plazos con que cuenta en la actualidad,” piensa Moncada.

Por la plata
“Las razones por las que Ecopetrol ha incumplido y solicitado nuevos plazos para cumplir con la cantidad de azufre en el diésel, han sido argumentos técnicos y fiscales; ha prevalecido entonces el lucro de una empresa en detrimento del ambiente sano, la seguridad y la salubridad de la población,” asevera Moncada, y agrega: “Es reprochable que una empresa que distribuye un combustible tan dañino para el ambiente y la salud de las personas, se ufane de las utilidades netas que alcanzó durante 2007 -5,18 billones de pesos- cifra superior en un 52,6 por ciento frente a las obtenidas en 2006, y se disponga a repartirlas entre sus accionistas -dividendo de 115 pesos por acción-, antes que considerar una inversión en el mejoramiento de la calidad del diésel que produce o en la importación de uno de mejor calidad.”
Por la mala calidad del aire de la ciudad, la Alcaldía se ha puesto como metas además de la búsqueda por mejorar la calidad de la gasolina, promover la implementación de políticas para la reconversión a combustibles limpios del parque automotor privado, público y oficial, parque automotor que de 2003 a 2010 podría pasar a más de un millón de carros, estando actualmente en 776 mil carros; y promover el uso de medios de transporte masivos, según cifras oficiales.