Ati y Mindhiwa, dos arhuacas que viajaron para sanar a su gente


El lunes 17 de octubre habrá función de este documental que narra la historia de Ati y Mindhiva, dos arhuacas que emprendieron un viaje en busca de la educación superior para poder ayudar a su comunidad
 
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Foto: Cortesía
 
Por Laura Montoya Carvajal

Hace seis años que un documental tocó la puerta de Claudia Fisher en Bogotá. Ati y Mindhiwa, dos arhuacas de la Sierra Nevada de Santa Marta, fueron a ofrecerle su saber ancestral del tejido de mochilas para la fundación del esposo de Claudia. Querían trabajar, para poder estudiar: Ati odontología y Mindhiwa medicina. 

“Quería estudiar por la necesidad, más que todo. En la zona donde yo crecí no había equipo de salud, la gente sufría mucho por lo dental. Lo que hacían era vender las cajas de dientes a todo el mundo y eso causaba desnutrición porque no podían masticar bien. Una de las que sufría esto era mi mamá” cuenta Ati. 

El recorrido que hicieron las dos hermanas quedó grabado en el documental Ati & Mindhiwa, que se está estrenando en varias salas del país y tendrá una función el lunes 17 de octubre a las 7:00 pm. en el Mamm. 

El producto audiovisual ya ha estado en cerca de 20 festivales internacionales, donde ha recibido premios como en el Festival Internacional de Cine de Madrid, el Festival Internacional de Cine de St. Topez y el Liffy por mejor película, entre otros. La presentación del lunes será realizada por el escritor César Alzate Vargas. 

“Es la primera vez que hago un documental, empecé como pintora, luego hice restauración de patrimonio, dirección de arte para televisión, cine, diseño de producción…He mantenido una misma línea y es la misma preservación del patrimonio. Este documental tiene mucho que ver con el patrimonio intangible”, comenta Claudia. 

En el video, la Directora mostró a las hermanas con sus familias tejiendo, cantando, haciendo manualidades, cuidando de sus animales y caminando en los paisajes de la Sierra Nevada, así como las calles de Bogotá. Así mismo, todos los trámites y esfuerzos por encontrar apoyo.

Cuando conoció la historia decidió ayudarles a las hermanas, y después de tocar algunas puertas tomó su cámara y comenzó a grabar. “Hubo momentos de desconfianza, pero encuentras un punto en que la persona se abre, entra, te deja ver el interior de su casa y de su alma”, dice Claudia.

Ati menciona que la presencia de la artista fue uno de los pasos desesperados que dieron para cumplir su sueño: “Dije que quería arriesgarme, muchas veces así se sabe si el resultado es bueno o malo”. Ahora dice que muchos de sus logros no habrían sido posibles sin Claudia. 

Hoy Ati cursa el noveno semestre de odontología y Mindhiwa logró obtener una beca para estudiar en Cuba, donde va por el quinto año. Para Ati, la mayor dificultad vino de la poca calidad académica que tuvo en su educación y las dificultades para entender el lenguaje y la cultura en la universidad: “Tenía que esforzarme el triple para poder tener un medio básico”, concluye.