Dime con quién andas y te diré quién eres

Observa tu círculo social más cercano y nota cómo sus vidas impactan la tuya. Recuerda el viejo refrán. ¿Este grupo te está apoyando para que vivas la vida que tu deseas? ¿Los admiras?
/ Carolina Zuleta

“Tú eres el promedio de las cinco personas con las que más compartes tiempo”. Al leer esta frase, inmediatamente pude observar mi círculo social más cercano ¿Se parece a mí o mejor yo me parezco a ellos?

Nicholas A. Christakis es un médico y sociólogo americano, profesor de la Universidad de Yale, que se ha dedicado a entender cómo funcionan las redes sociales. Con redes sociales no me refiero a Facebook o a Twitter sino a la red que formamos con nuestros amigos y familiares. Su primera investigación fue sobre la obesidad: él quería entender si la obesidad era o no una epidemia; es decir si la obesidad se transmitía de persona a persona.

En su investigación comprobó que, de hecho, la obesidad se comporta como una epidemia: cuando una persona es obesa aumenta la probabilidad de que las personas a su alrededor también sean obesas. Específicamente descubrió que si tus amigos son obesos, tienes un 45% más de probabilidad de ser obeso; si los amigos de tus amigos son obesos, tienes un 25% más de probabilidad de serlo. 

Christakis continuó investigando el impacto de las redes sociales en otros temas como adicciones, emociones y otras enfermedades. Él pudo comprobar que se comportan de manera similar a la obesidad. Es decir que lo que esté sucediendo en la vida de nuestro círculo social más cercano impacta la probabilidad de que suceda lo mismo en nuestra vida. Él descubrió que hay tres motivos que explican este comportamiento. 1) Homofilia – La tendencia de las personas a relacionarse con personas que se parecen a ellas. Cada que entramos a un nuevo círculo social, por ejemplo un nuevo trabajo, buscamos a las personas que se parecen a nosotros. 2) Inducción – una persona influencia a otra. En el caso de la obesidad, puede ser que tus amigos con más peso te inviten a tomar cerveza y a comer pasteles, impactando tus hábitos alimenticios. 3) Exposición – tenemos acceso a las mismas cosas. Por ejemplo, si conocemos a uno de nuestros buenos amigos en el gimnasio, los dos tenemos acceso al gimnasio aumentando la probabilidad de que hagamos ejercicio. 

Hoy te invito a que observes tu círculo social más cercano y notes como sus vidas impactan la tuya. Recuerda el viejo refrán “dime con quién andas y te diré quién eres”. ¿Este grupo te está apoyando para que vivas la vida que tu deseas? ¿Los admiras? ¿Juntos están creciendo para lograr sus metas? Si no es así, te invito a que abras tu círculo social y busques crear relaciones con personas a las cuáles te quieres parecer. Finalmente recuerda que tú también tienes un impacto en tus amigos. ¿Cómo podrías influenciarlos hoy para que juntos crezcan y se conviertan en las personas que desean ser?
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