“Revertimos la idea del abogado apagaincendios”

Diana Giraldo y cinco socios de Gestión Compartida y su idea
Una maestría en los Andes terminó por darle luz al proyecto de Diana. Y una pregunta retadora: “¿cómo establecer un valor diferenciador?

Recorrido de Vivir en El Poblado por el mundo startup. Una página para inspirarse y para conectarse. Disruptivos con cuento.  Y con caja. Hoy: Gestión Compartida.

Ideas de negocios podemos tener todos los días. Cada día varias. Pero entre tener el bombillo encendido y alcanzar 130 clientes y facturar 1.300 millones de pesos en un año por venta de servicios, sí que hay un cuento, una clave.

Le pregunto a Diana Giraldo cómo los cinco socios de Gestión Compartida lograron escalar su idea y me responde con minimalismo: “con disciplina y proactividad, estando en la jugada, pensando que un cliente contento traerá a otro cliente”.

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Parece obvio. Tal vez el cuento radique en no abandonar esos preceptos.
Diana es abogada en un país de abogados. “En Medellín cada año se gradúan unos tres mil profesionales”, dice. ¿Cómo establecer un valor diferenciador? “Somos vistos como apagaincendios; mi idea desde mi primera empresa, Gestión Legal, fue convertirme en aliada de mis clientes desde la prevención de riesgos jurídicos. Es innecesario llegar a los litigios”.

Sentir el dolor del cliente

¿Entonces al prospecto de cliente metido en una urgencia le dicen que no? Le dicen que sí, responde Diana. “Pero le enseñamos que apagar el incendio cuesta más y que es mejor planear y prevenir”.

La relación con el prospecto inicia con un diagnóstico gratuito para determinar el estado de riesgo del patrimonio de ese cliente. Según los hallazgos, se definen el plan y el costo de la intervención.

El enfoque, insiste, es el de la prevención. “Los riesgos jurídicos son permanentes y en diferentes ejes. Todos los días se cierran contratos, se vinculan personas, se venden productos, se compran equipos, se sale al extranjero, se posicionan marcas”.

Bajo esa fórmula han alcanzado 130 clientes, de sectores tan disímiles como Metro de Medellín, Habitamos, Partequipos S.A., Truccos Jeans, Nutrisano o Karibik. “Hoy, nueve años después de fundada la compañía, mi satisfacción es ver que estamos contribuyendo con el mejoramiento de la empresa en el país y de la gente”, celebra Diana.

 

Cuidando el cliente interno

Que el empleado de las nuevas generaciones ya no aspira a jubilarse en la empresa donde inició su carrera, es hecho sabido. Por eso Diana ve como un reto del mismo peso el cuidado de su cliente interno. De cara a los empleados, crearon un plan de carrera: “son abogados millennials, con especializaciones y maestrías, no queremos que se nos vayan, por eso los promovemos como socios de Gestión Compartida”, explica.

Y como si no faltaran retos, esta organización de 15 empleados tiene lo que en teoría podría ser ese hándicap de la empresa familiar. ¿Cómo superarlo? “Fijamos salarios, estándares de calidad, presupuestos y tiempos para resolver las tareas. Todo está definido”, cierra Diana.

 

¿Qué hacen mejor que los demás?

“Nos ponemos en los zapatos de nuestro cliente, sabemos cuál es su dolor. Construimos un sistema de trabajo colaborativo y con este nos fijamos un reto: el gana-gana”.

¿Dónde proyectan su futuro?

Tenemos una mega de 4.000 millones de pesos, pero, más allá de lo económico, es consolidar una empresa que transforme la sociedad.

¿Cuál es el cliente ideal?

Las empresas que quieran romper paradigmas, que quieran ser mejores cada día, que estén abiertas a nuestras recomendaciones y que estén dispuestas a crecer juntos.

 

Por: Juan Felipe Quintero Arango

 

Historias publicadas en este seriado:

Todas para consulta en vivirenelpoblado.com/startups

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