Deseos imposibles

Desde donde estamos parados no vemos cómo pueden hacerse realidad. Sentimos miedo al fracaso y a la desilusión. Ese miedo es el que nos frena a ir por lo que realmente queremos
/ Carolina Zuleta

Rich Litvin, autor del libro Prosperous Coach (El Coach Próspero), me contó que hace unos años decidió que quería triplicar sus ingresos, pero al pensarlo inmediatamente se detuvo porque estaba seguro de que tendría que trabajar tres veces más y no tendría tanto tiempo para estar con su familia. Después de analizar lo que lo estaba frenando, decidió soñar lo imposible: triplicar sus ingresos trabajando la mitad del tiempo que había trabajado el año anterior.

Un sueño imposible es ese que dice exactamente lo que deseamos, pero que desde donde estamos parados no vemos cómo puede hacerse realidad. Sentimos miedo al fracaso y a la desilusión. Ese miedo es el que nos frena a ir por lo que realmente queremos, entonces nos enfocamos en el plan B o C, dejando a un lado el plan A. Lo irónico es que esta decisión garantiza que no vamos a obtener lo que realmente deseamos. Un sueño imposible es por su misma descripción algo imposible, entonces la realidad es que existe una alta probabilidad de que no lo logremos. Entonces, ¿para qué desear algo inalcanzable?

Pues lo que yo he aprendido es que cuando uno se permite soñar lo imposible, todo cambia. La pregunta ya no es si eso es posible o no, sino ¿cómo voy a hacerlo una realidad? O mejor aún, ¿quién tengo que ser para vivir este sueño?

En el caso de Rich, el impacto fue que se organizó muchísimo más, agendó más tiempo en su calendario para pasar con su familia, delegó tareas menos importantes a otras personas y contrató a un asesor que lo ayudó a triplicar sus ingresos. Rich me contó que alcanzó su sueño imposible ese año, pero que no fueron los ingresos lo que más lo impactaron sino fue darse cuenta en el ser humano que se convirtió lo que hizo la diferencia. En ese año descubrió que su poder personal era aún más fuerte de lo que se había imaginado y esto le permitió soñar aún más grande. Hoy su sueño imposible es conseguir 100 millones de dólares para invertir en programas de educación para los niños de África, y va por muy buen camino.

Es muy probable que no logres tu sueño imposible, pues por su misma definición es inalcanzable, pero el solo hecho que te permitas desearlo y trabajar por alcanzarlo te va a transformar y te va a demostrar el inmenso poder que tienes dentro. No dejes que el miedo te pare, el miedo garantiza que no tengas lo que deseas. Mejor arriésgate, y sueña lo imposible… tal vez este sea el año que lo cumplas.

opinion@vivirenelpoblado.com