Dentro de un año habrá elecciones

     
    Dentro de un año habrá elecciones
     
     
    En septiembre de 2011 la campaña política para suceder a Alonso Salazar va a estar en su momento más complicado, pues faltarán pocos días para el domingo de elecciones. Hoy, septiembre de 2010, no sabemos quiénes serán los candidatos que llegarán a la parte final de la campaña con opción de ganar la elección; ni siquiera sabemos quiénes serán los candidatos que estarán en el tarjetón. No obstante, esta es la época en la que se empieza a elegir al próximo Alcalde.
    Cuando los ciudadanos del común conozcan a los candidatos, en el segundo trimestre del año entrante, su capacidad de elección ya habrá sido limitada a unos pocos nombres. Hoy, un año antes de las elecciones, los grandes electores -las personas y las empresas con capacidad de presión y decisión sobre el destino de la ciudad- están barajando nombres en una lista relativamente larga, que a medida que pasan las semanas se irá haciendo más corta, hasta reducirse a los dos o tres candidatos que presentarán a la mayoría de los ciudadanos en unos meses.
    ¿Pueden los ciudadanos del común incidir en este proceso? Sí ¿Cómo pueden hacerlo? Entre otras formas, haciendo obligatoria para cualquier candidato una agenda pública con los asuntos para tratar en la campaña. Los ciudadanos del común deben hacerle saber a los posibles candidatos cuáles son las cosas que les interesan sobre el destino de la ciudad, qué les parece bueno de lo que hay, qué quieren cambiar, en fin, qué quieren que pase en Medellín en los próximos años.
    En El Poblado en particular hay asuntos de interés público que poco se debaten y que cuando llegan a oídos de los ciudadanos corrientes lo hacen en forma de, por ejemplo, nuevos impuestos o decisiones administrativas de gran afectación sobre sus vidas. Caen como un baldado de agua fría. Sin embargo, cuando era tiempo de participar en la toma de esas decisiones, el silencio ciudadano fue la norma.
    Esos espacios de debate no se otorgan, es decir, a nadie lo llaman a la casa a preguntarle qué piensa de ese nuevo impuesto del ejemplo. Esos espacios se ganan organizándose, participando, proponiendo, debatiendo. Esta es la época para hacer eso con miras a las elecciones del año entrante.
    Las páginas de Vivir en El Poblado están abiertas para discutir esos asuntos que la gente del común piensa que son importantes para la ciudad. Entendemos que es parte de nuestra responsabilidad social propiciar esa discusión y hacerla pública para que las voces de la comunidad, sin importar su filiación política, sean escuchadas por los que aspiran a ser nuestros próximos gobernantes. Aún estamos a tiempo.