Del Palermo al Kremlin

Del Palermo al Kremlin
Tres estudiantes de El Poblado, estuvieron 10 días en Moscú y representaron por lo alto a Colombia en un encuentro mundial de investigadores


Daniela Álvarez, Díez, Laura Isabel Ariza y Daniela Álvarez Mendoza.

Daniela Álvarez Mendoza, de noveno grado del Colegio Palermo de San José, cumplió sus quince años en Moscú. No vendría al caso resaltarlo si se tratara del viaje de cumpleaños, pero como estaba en calidad de investigadora destacada, el asunto se convierte en noticia.
Resulta que ella, al igual que su compañeras Daniela Álvarez Díez, también de 15 años, e Isabel Ariza Bastidas, de 14, fueron invitadas por una red europea de semilleros de investigaciones, similar a Redcolsi, la red colombiana a la que pertenece el colegio Palermo. En Redcolsi, conformada en su mayoría por universitarios, estas tres colegialas y otras compañeras han sobresalido con varios proyectos de investigación sobre temas sociales. “El que más triunfos y reconocimientos nos ha traído es Educación apoyada en nuevas tecnologías”, nos cuenta con orgullo, gafas de intelectual y pelo de modelo, Daniela Álvarez Díez. Con él ganaron en 2009 el concurso del Parque Explora y han sobresalido en encuentros regionales, nacionales e internacionales.
En Rusia, su objetivo era codearse con otros 110 investigadores del mundo, entre los 14 y los 17 años, y desarrollar en equipo algunas investigaciones sugeridas por científicos destacados, en las que obtuvieron una alta calificación.

“Nos abrió la mente”

Para viajar, las dos danielas e Isabel debieron primero multiplicar sus esfuerzos, conseguir profesores particulares de inglés para reforzar sus conocimientos en este lengua y no quedarse rezagadas en un encuentro en que se hablaba, se exponía, se investigaba y se entendía en inglés. En Moscú, las dos danielas lograron descubrir una estrella en un proyecto de astronomía, mientras que Isabel se unió a otro grupo con un tema de fotopsicología. Paralelamente, intercambiaron conocimientos culturales e inquietudes con los otros participantes e iniciaron amistades que la virtualidad se está encargando de fortalecer. “Este viaje nos abrió la mente”, coinciden en señalar.
A su regreso, el colegio las recibió con fiesta y hasta el expresidente Uribe las invitó a su finca “El Ubérrimo” para saber sobre su experiencia y, claro, felicitarlas. Sin embargo, lamentan que no recibieran apoyo estatal para este viaje. “De no ser por el apoyo económico del colegio y sobre todo de nuestras familias, no hubiéramos podido viajar. La Alcaldía niega este tipo de estímulos a estudiantes de colegios privados y aunque entendemos sus razones, estas cosas bajan el ánimo porque lo que nosotros hacemos es importante para la ciudad y el país.”, dice Daniela Álvarez Díez.

Curiosas desde niñas

El trío de investigadoras empezó a desarrollar su olfato inquisitivo desde primero de primaria, gracias a que su profesora de ciencias naturales, Luz Marina Duque, les incentivaba mediante cuestionamientos elementales que buscaban encontrarle el por qué a todo, hasta a la forma de vestirse. “En segundo formamos los primeros proyectos de investigación con inquietudes que teníamos en común, por ejemplo sobre la inteligencia y el Medellín de antes, y nos empezaron a guiar con todas las técnicas de investigación. A medida que crecíamos íbamos empleando preguntas más científicas, siempre en ciencias sociales y cuestiones de la personalidad”, cuentan las niñas durante un receso de sus clases porque, aparte de investigar, deben cumplir con sus compromisos académicos, en los que también se destacan. Poco a poco empezaron a elevar el nivel de complejidad de sus curiosidades, a asistir, en calidad de visitantes, a exposiciones y ferias de la ciencia en otras ciudades, para luego hacerlo como expositoras y plantear proyectos de investigación que han merecido varios reconocimientos, locales, regionales y nacionales.

De carne y hueso
“Me gusta mucho hacer ejercicio, posar ante las cámaras, salir con mis amigos, me encanta bailar. Soy una adolescente normal”, aclara Daniela, la que cumplió los 15 en Moscú. “Nosotras también somos normales”, replican sus compañeras. Laura Isabel, hija de intelectuales, es encantada leyendo literatura y sobresale en escritura, mientras que Daniela, la monita con gafas de intelectual, coordinadora del semillero de investigadoras del Palermo y quien acaba de hacer un diplomado en investigación, asegura que “me quiero dedicar el resto de mi vida al campo político, a las problemáticas sociales.”
Por ahora, quieren retribuir al colegio lo que está haciendo por ellas y contribuir a que la semilla de la investigación quede sembrada en todas sus alumnas.