Decibeles en aumento

 
 
 Conversaciones que se oyen mal o son “borrosas” y oídos que pitan son signos de que es hora de tomar medidas. 
   
 En el área de audiología el término ruido se ha extendido para incluir cualquier sonido excesivo que pueda afectar la audición. Dependiendo del nivel de exposición, se pueden presentar daños de forma reversible o irreversible. La primera, con exposiciones de intensidad moderada como un concierto de una orquesta. El tiempo de recuperación de esta lesión reversible varía según la duración de la exposición, y puede tardar minutos, horas o días.

En términos generales los niveles de ruido por debajo de 80dB (decibeles) no representan riesgo, sin embargo, de acuerdo con el doctor Ross Coles del Instituto de Investigación en Audición de Nottingham, si un nivel de ruido de 90dB (iPod a un volumen muy alto) se sostiene diariamente por 40 años, conlleva un riesgo de 51% de una pérdida auditiva significativa que afectaría el desempeño social de una persona.

Como agravante a las costumbres musicales de algunos, el periódico norteamericano Baltimore Sun asegura que los cd’s y la televisión de hoy han subido el volumen en su producción en 20dB durante los últimos 20 años. Al darse de forma gradual no nos damos cuenta del aumento.

Datos experimentales han permitido estimar el riesgo según el ruido en diferentes circunstancias. El Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos afirma que más de 10 millones de personas en ese país tienen algún grado de hipoacusia (pérdida auditiva) debido a exposición al ruido. La principal exposición es el ámbito laboral. Esto no es un fenómeno del mundo moderno, sin embargo, la exposición voluntaria en actividades sociales y de entretenimiento sí lo es, y es un fenómeno que amerita educación y en algunos casos como las discotecas, algo de regulación.

Las discotecas son la fuente principal de pasatiempo ruidoso y posiblemente las más nefastas. El nivel promedio de ruido en estos sitios es de alrededor de 97dB. De forma curiosa aquellos quienes tienen ambientes laborales ruidosos tienden a visitar sitios de esparcimiento ruidosos; hecho preocupante si se considera que el daño es sumatorio y acumulativo.

Audífonos
Otra fuente importante de exposición son los equipos personales de audio, incluidos los dispositivos portátiles. En promedio, las personas seleccionan un nivel de 74dB si la música es de fondo, 83dB si es el objeto de atención y niveles por encima de 85dB si se trata de música rock o pop.

Después de una exposición sostenida a niveles importantes, el oído da la impresión de aclimatarse, sin embargo, en palabras de Chris Rice, Director del Instituto de Investigación en Sonido y Vibración de Southampton, “uno no se acostumbra al ruido, se ensordece por él”.
Aún no está totalmente claro el mecanismo molecular que explicaría la pérdida auditiva por exposición al ruido, lo que sí está claro es que la exposición prolongada y/o repetitiva produce cambios a nivel molecular en estructuras auditivas que, aunque inicialmente son reversibles, tienen un gran impacto en el mediano y largo plazo. Por lo tanto, es recomendable usar de forma mesurada los dispositivos de audio personales, especialmente los que utilizan audífonos.

 
 
Decibeles (dB)
Algunos ejemplos del nivel de decibeles promedio de lugares que sirven de punto de referencia para entender cuánto ruido es mucho ruido.

• Biblioteca 20-30.
• Conversación 50-60.
• Calle congestionada 70-80.
• Radio a un nivel alto 80-90.
• Motosierra 110-120.
• Despegue de un avión jet 160.