De rally por el oriente

 
 
   
 
Bajo el implacable sol de sábado, los pilotos ultimaban los detalles para dar inicio a una competencia que los llevaría por terrenos de todo tipo durante 5 horas. Eran las 11 de la mañana cuando se encendieron motores y se le dio luz verde a la adrenalina y a la rivalidad.
En medio del polvo, las aceleraciones y la ansiedad normal por comenzar una competencia de este tipo, estaba Camilo Andrés, un niño de 7 años con una enfermedad terminal que cumplió su sueño de ser motociclista, y que incluso fue el primero en cumplir las pruebas de habilidad como copiloto.
Motos 4×4 y 4×2 de Yamaha, Canam, Kawasaki, Renegade, Akt, Honda, Polaris y Suzuki, comenzaron el rally de regulación por equipos de 5 cuatrimotos cada uno. En total participaron 32 equipos, 161 pilotos y 72 copilotos. Los premios fueron para los primeros 8 equipos, el piloto de mayor edad, el más joven, las 8 mujeres pilotos y los 3 mejores tiempos en la prueba de habilidad. Andrés Bernal, uno de los ganadores, dijo que “este evento es muy bueno porque se puede hacer en familia, varios fueron con sus esposas e hijos. Conoce uno zonas por las que jamás pasaría en carro y nos hace ver la realidad en el campo. También es positivo el compañerismo, incluso cuando terminó nos quedamos horas hablando y compartiendo experiencias”.
 
   
 
 
   
 
Entre trochas y mucho polvo
Los competidores sabían de una forma general el trayecto, la reglamentación, pero desconocían la hoja de ruta y los puntos de control donde los jueces los estarían esperando. “Este rally es de regulación de tiempo, no es un rally de velocidad sino de inteligencia. Tuvieron que cumplir unos tiempos en una hoja de ruta que sólo conocieron una hora antes de la partida”, explicó el director del evento, Luis Márquez.
La salida fue en Riomotor Bike, en Llanogrande, pasaron un pequeño tramo pavimentado por el aeropuerto, y luego complicadas subidas y bajadas para llegar a municipios como Rionegro, San Vicente, Marinilla, Girardota y Guarne. De los 125 kilómetros de recorrido, por lo menos 100 fueron por carretera destapada y por trochas, subiendo montañas, disfrutando del paisaje y de caminos que la gente común desconoce. Para los pilotos, la llegada a Girardota fue lo más complicado, por el cansancio acumulado y el empinado camino que hizo perder la ruta a más de uno.
Así fue la tercera versión del Rally Cuatrimoto, Copa Red Misión a beneficio de la Fundación Andes, un evento avalado por la Federación Colombiana de Motociclismo, que tuvo como objetivo recoger fondos para niños de escasos recursos del suroeste antioqueño, a través del deporte, y que augura la realización de otro similar para este año, independiente de los paseos en cuatrimoto que se realizan cada tres meses, aproximadamente.
“Nuestro rally es el único de regulación con pruebas de habilidad. Lo importante es hacer actividades sanas que apoyen los programas de la fundación, suficientemente preparadas con logística y organización impecable, con la ayuda de expertos que hacen de este rally un evento único en el medio. Desde ya pensamos en repetirlo el próximo semestre por la gran acogida que ha tenido”, anunció Lina Tamayo, Directora Comercial de la Fundación Andes.