De frente al POT

Es preciso enriquecer el análisis sobre el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) que regirá en Medellín durante los próximos 12 años. Está previsto que la administración municipal radique esta iniciativa en octubre en el Concejo, con el fin de que la corporación la estudie y la apruebe. En los pocos meses que faltan, El Poblado, por fortuna, no estará afuera de esta discusión de ajustes y análisis del POT vigente desde 2006, aunque está claro que el tiempo es limitado.

Gracias a un convenio que la Alcaldía hizo con el CES, entidad que actúa como cooperante en la comuna 14 para la discusión del POT, por estos días se está convocando –¡por fin!– a foros y reuniones en distintos escenarios para que la comunidad conozca las implicaciones que tiene un instrumento como este, y participe activamente en su construcción.

En últimas, de lo que quede o no quede en el nuevo POT dependerá buena parte de la calidad de vida de todos los ciudadanos, pues afectará lo que pase en sus vecindarios. Por ejemplo, 300 empresarios de Barrio Colombia fueron invitados el lunes 5 de agosto a una reunión en Monterrey para discutirlo. Aunque solo asistieron 15 de los convocados, allí surgieron varias propuestas para llevar inicialmente a la Alcaldía y luego al Concejo. Entre ellas está quitarle el rótulo de zona industrial a Barrio Colombia para que pueda haber mezcla de usos de suelo, pues hoy hay restricciones para edificar viviendas allí. El argumento es que, tal y como ocurrió en Ciudad del Río, esta zona tiene vías propicias y fácil acceso al sistema de transporte masivo y a otros servicios que podrían hacerla atractiva para un uso también residencial. Además, su cercanía al río Medellín está en consonancia con el deseo de poblar más las partes llanas de la ciudad en vez de las laderas. Salió a colación, sin embargo, la escasez de parqueo en Barrio Colombia, lo que ocasiona problemas de movilidad. Por eso se insistió en que en el nuevo POT se establezcan directrices frente al tráfico de carga pesada, para evitar congestiones en las vías que desembocan a ese sector.
Sin duda, son discusiones sanas y beneficiosas para El Poblado.

En esa reunión también se planteó de nuevo la necesidad de incluir en el POT más espacio público para la comuna 14, como una biblioteca similar a la que tiene hoy Belén, con espacio generoso.

Igualmente se insistió en la necesidad de incluir mayores restricciones en la reglamentación para usos del suelo, con el fin de evitar que los barrios tradicionales, como Manila, desaparezcan.

Así mismo, surgieron propuestas tan originales como la implementación de audiomultas, es decir, una especie de fotomultas por ruido, para los establecimientos nocturnos. Así, gracias a dispositivos que miden los decibeles de ruido, cuando a un local se le dispare una alarma sería inevitable la sanción.

Ya están programados más talleres y encuentros pedagógicos en El Poblado para la revisión y ajuste del POT: por ejemplo, el sábado 10 de agosto a las 2 pm la cita es en el Mamm, con invitación especial para los jóvenes. El 14 de agosto, la discusión sera en el CES, y están aún por definir las fechas de encuentros con la JAL y las JAC, con las urbanizaciones, con los comerciantes y con la comunidad en general. Son oportunidades valiosas para ayudar a construir El Poblado que queremos. La programación de estos talleres y más información al respecto se puede consultar en www.plandedesarrollodelpoblado.com, en FB (El Poblado Plan Desarrollo) y en tuiter @elpoblado