¿Cómo es una mujer al frente de un restaurante?

por Daniella Hernández
Por Daniella Hernández / Gastroglam /

Antes del servicio, es usual que motive a sus cocineros con estiramientos y sentadillas. Y, mientras cocinan, no es silencio lo que reina, por el contrario, es música latina.

La semana pasada, la mexicana Daniela Soto-Innes fue declarada la mejor chef del mundo por la respetada revista Restaurant. Con 28 años, se convirtió en la cocinera más joven y una de las pocas latinas en recibir el reconocimiento.

“No sabía que quería ser chef, solo sabía que cocinar era lo que más feliz me hacía”: dijo Daniela Soto-Innes .

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Nacida en una familia de mujeres cocineras en Ciudad de México, es la mente creativa detrás de Cosme y de Atla, dos restaurantes en Nueva York, fruto de una sociedad con el también mexicano Enrique Olvera (creador de Pujol en Ciudad de México, número 13 en el mundo).

Entre los no pocos logros de Daniela Soto-Innes , está en llevar al primero de sus restaurantes, especializado en sabores mexicanos limpios y minimalistas, al puesto 25 del escalafón de los mejores del mundo que hace la misma revista que hoy destaca su trabajo.

¿Pero cómo es la cocina cuando la dirige una mujer? Asegura que parte del éxito que hoy cosecha está en disponer de una brigada apasionada que puede trabajar hasta 12 horas seguidas. Una de sus formas de motivarlos es con chistes y bromas. Se describe a sí misma como “una de las payasas” del equipo. Antes del servicio, es usual que motive a sus cocineros con estiramientos y sentadillas. Y, mientras trabajan, no es silencio lo que reina, por el contrario, es música latina que sale de un potente parlante Marshall.

Pero, detrás de ese exterior divertido y fiestero está una chef seria y talentosa que cree en las oportunidades y sabe darlas. De no ser por ella, sus cocineros, de los cuales dos terceras partes son mujeres, en su mayoría inmigrantes entre los 18 y los 60 años, estarían conduciendo taxis o trabajando en lavanderías.

Se esmera por empoderar a su staff, y a diferencia de sus pares, para ella no es crucial que estén capacitados en técnicas de alta cocina. Ella misma se encarga de enseñarles las habilidades necesarias antes de lanzarlos a los fogones de Cosme y de Atla.

Cree que su juventud es una ventaja a su favor, no algo de lo que deba avergonzarse. Asegura que este premio es una plataforma para animar a más personas a perseguir una carrera en cocina, sin importar la edad, la raza, el sexo o la religión.

No cabe duda de que con su aproximación inclusiva y fresca a la cocina logrará inspirar a muchos. Felicitaciones para ella.

 

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