Cuarenta miradas al Mamm

El Mamm del papel a Carlos E. Restrepo y de allí a Ciudad del Río. Un museo que pasó de tener 7.000 visitantes al año, hace una década, a 110.000 en 2017.

Para celebrar cuatro décadas de arte, destacamos 40 asuntos que han resultado fundamentales en la historia del que hoy se ha posicionado como el museo de arte moderno con más proyección del país. La numeración no obedece a un orden de importancia; tampoco es una selección cronológica, mucho menos absoluta: hay momentos, personas, obras, colecciones, eventos, coincidencias y el reflejo de años no siempre fáciles y de personas trabajando con mucha pasión.

El resultado de esta selección fue posible gracias a la guía de personas que han sido muy cercanas al museo por años, como el historiador del arte Carlos Arturo Fernández y el diseñador y miembro de su junta directiva Julián Posada; así como de su directora María Mercedes González y de su curador Emiliano Valdés. Fundamental el libro Museo de Arte Moderno de Medellín: Breve historia (2015), que a su vez se nutrió del trabajo de otros estudiosos allí citados, y del propio archivo de la entidad.

Un recorrido por la memoria que pone aun más en valor la historia de un museo, que es hoy alma y vida de Medellín.

1. Nacimiento.

Mamm Nacimiento

Fue fundado el 24 de agosto de 1978, tras la unión de un grupo de más de 70 artistas, arquitectos y gestores culturales. No existía una sede aun, así que la galería La Oficina, entonces ubicada en el Centro, hacía las veces de esta.

2. Primeras obras.

Mamm Primeras obras
Mamm Primeras obras

El patrimonio del museo empezó con la donación de nueve obras de los artistas Beatriz González, Hugo Zapata, Álvaro Marín, Javier Restrepo, Juan Camilo Uribe, John Castles, Marta Elena Vélez, Germán Botero y Rodrigo Callejas.

3. Casa propia.

Mamm Casa propia
Mamm Casa propia

El 22 de abril de 1980, luego de que los vecinos de Carlos E. Restrepo decidieran convertir en un centro cultural el espacio comunal dejado por el constructor del barrio, y del pago de una suma simbólica, el Mamm tuvo su primera sede.

4. Exposición inaugural.

El arte en Antioquia en la década de los 70 fue la primera exposición del museo en la sede de Carlos E. Restrepo en 1980. Fueron exhibidas 160 obras de 60 artistas locales.

5. Arte no objetual.

En mayo de 1981 se realizó el I Coloquio y muestra latinoamericana de arte no-objetual y arte urbano, como respuesta a la IV Bienal de Medellín, más centrada en el arte objetual. Se debatió sobre el no-objetualismo, término del crítico peruano Juan Acha, allí presente.

6. El Rabinovich.

A un año de la inauguración, la familia Rabinovich crea un premio dirigido al arte joven, el Salón Arturo y Rebeca Rabinovich, “los rabinos”. Durante dos décadas hubo 358 participantes, con nombres como José Antonio Suárez y María Fernanda Cardoso.

7. La vida de barrio.

Carlos E. Restrepo fue fundamental en la vida del museo y viceversa, un barrio con aires intelectuales, profesores y estudiantes de las universidades Nacional y de Antioquia, cerca de la Biblioteca Pública Piloto y Suramericana.

8. Alberto Sierra.

Fue uno de sus fundadores, pero además quien desde muy pronto fungió como curador, si bien en esos años no existía el cargo como tal. “Sierrita”, como lo llamaban sus amigos, estuvo presente en la vida del museo hasta su muerte en 2017.

 

9. Bazarte.

Nació en 1982, como una idea gestada en Quirama, e iniciativa de Héctor Rincón y Ana María Cano. Se realizó sin pausa hasta 1989 y luego ha sido intermitente. Lo coordinaba el Mamm, con apoyo de la comunidad y las demás entidades de la zona, había arte, artesanía, comida y actividades culturales.

10. Cooperación.

La presencia del Mamm en Carlos E. Restrepo y su vecindad con la Biblioteca Pública Piloto y con la empresa Suramericana, con su gran mecenazgo al arte desde la época de Nicanor Restrepo Santamaría, propició una importante sinergia para emprender proyectos.

11. Cine.

El teatro multipropósito fueinaugurado en 1986 con capacidad para 215 personas y operado bajo la curaduría de Francisco Espinal, director de la cinemateca El Subterráneo, que había abierto en Medellín en 1975.

12. Liderazgo femenino.

En 40 años el museo ha tenido siete directores, cinco de ellos mujeres: Jorge Velásquez, Tulio Rabinovich, Nadine Thiriez, Natalia Tejada, Paula Restrepo, Juliana Restrepo (foto) y María Mercedes González. Además, detrás ha habido otras mujeres fundamentales como Sol Beatriz Duque, Clemencia Gómez, Martha María de Moreno, Gloria Zea y Martha Elena Bravo, por mencionar algunas.

13. Donación Débora Arango.

La donación por parte de la misma artista en 1987, permitió crear uno de los grupos de obra más numeroso y significativo: 246 pinturas y una serie de bocetos, acuarelas y cerámicas. Hubo litigios con su familia, solucionados en 2015.

14. Videoarte.

La I Bienal internacional de videoarte se realizó en 1986 y contó con más de 200 obras de artistas provenientes de 12 países. Hubo cuatro versiones sucesivas: 1986, 1988, 1990 y 1992.

15. Urbano.

“Un museo centrado en la ciudad”, así define Carlos Arturo Fernández al Mamm, no solo por la relación que ha establecido con sus entornos, sino porque siempre ha reflexionado sobre lo urbano, siendo este un asunto presente en sus principios fundacionales.

 

16. El Parque de Esculturas.

En 1983, por iniciativa de la Alcaldía, con la dirección del Mamm, la coordinación del maestro Édgar Negret y el patrocinio de la empresa privada, se crea el Parque de Esculturas del Cerro Nutibara, con la obra de 10 artistas nacionales e internacionales.

 

17. Concurso Nacional Aeropuerto José María Córdova.

Durante las obras del aeropuerto de Rionegro, la Aeronáutica Civil promovió un concurso para seleccionar las obras de arte que éste tendría, el cual fue organizado por el Mamm. En 1984 se instalaron dos de las propuestas ganadoras: Pórticos, de Hugo Zapata, y Las cometas, de Clemencia Echeverri; y en 1985 El sol, de Edgar Negret y El atrapa-rayos, de Bernardo Salcedo.

18. Concurso Nacional de Arte Riogrande II.

A finales de la década de 1980 EPM lideró el proyecto hidroeléctrico Riogrande II. Con la dirección del Mamm, se convocó el concurso para artistas colombianos; se presentaron 71 y aunque no se llegó a fase de construcción, fue importante porque permitió pensar en la inclusión de trabajos artísticos en este tipo de megaproyectos.

19. Medellín en el Mamm.

El museo empezó una serie de exposiciones que buscaban pensar la ciudad desde el arte. Se realizaron entre 1983 y 1986 y en cada versión se incluían los artistas que habían tenido una presencia relevante el año anterior.

 

 

20. Diseño.

Los planteamientos dejados en el Coloquio de arte no-objetual planteaban, entre otros asuntos, un diálogo entre el arte y otros campos creativos, como el diseño. Lo anterior se vio reflejado en exhibiciones como Primera muestra del mueble (1980), Artistas modernos como ilustradores (1982), Concurso Nacional de diseño para la estampación textil Coltejer, entre otras.

 

21. Salones regionales.

El Mamm fue sede de varios de los salones regionales de artistas, creados en 1976, como respuesta a la crisis que tuvo el Salón Nacional, con la misión de descentralizar el circuito del arte y la participación de muchas más personas.

22. Museos cercanos.

Durante las décadas de 1980 y 1990 existió una colaboración cercana entre el Mamm, el Museo de Arte Moderno de Bogotá –Mambo– y el Museo La Tertulia de Cali, la cual resultó de gran aporte para todos.

23. Exposición de Benjamín de la Calle.

En 1991, cuando la violencia azotaba Medellín y el museo había perdido protagonismo, se realizó una exposición con 300 obras de este pionero de la fotografía en
Antioquia.

24. Donación Hernando Tejada.

En 2006, todavía en Carlos E. Restrepo, el museo recibe su otro grupo de obras más numeroso, por parte de la familia del artista caleño Hernando Tejada. Son 485 piezas entre bocetos y dibujos, esculturas, obras gráficas, pinturas, planchas, álbumes y cerámicas.

25. Reestructuración organizacional.

Desde que fue anunciada la nueva sede, la entidad pasó por un período de reestructuración, para garantizar su funcionamiento futuro. Una labor poco vistosa, pero fundamental para el museo, que emprendió su entonces directora Paula Restrepo.

26. Curador en propiedad.

El comité técnico del Mamm fue el responsable de la selección y montaje de las exposiciones, curadas generalmente por Alberto Sierra, hasta que en 2007 se constituyó el Departamento de Curaduría. En enero de 2008 empezó a funcionar con Óscar Roldán-Alzate a la cabeza, a quien sucedió el actual curador Emiliano Valdés (foto).

 

 

27. Inauguración Talleres Robledo.

Noviembre de 2009 marca un antes y un después con la llegada del museo a Ciudad del Río a ocupar este histórico edificio de 2.900 m2, restaurado por el grupo Utopía para el Mamm. Todo el mes hubo programación especial.

28. Exposición Débora Arango.

Mamm Exposición Débora Arango

La primera retrospectiva de la artista se había hecho en 1984, bajo el nombre Débora Arango 1937 – 1984; luego hubo otras. En Ciudad del Río, el museo inaugura en 2010 el programa Homenajes, con Yo fui pintando lo que fui viendo, curada por Alberto Sierra.

29. Corte 50.

Esta exposición, curada por Óscar Roldán-Alzate, y que se dio con la llegada a Talleres Robledo, fue eso, un corte, una mirada a la colección en ese momento (2009). Una pausa para hacer inventario y exhibir parte del mismo.

30. Exposición Beatriz González.

La artista bumanguesa fue la protagonista de la segunda exposición de Homenajes. La muestra La comedia y la tragedia. Retrospectiva 1948-2010, curada por Alberto Sierra y Julián Posada, reunió unas de 200 piezas –objetos, pinturas, dibujos y esculturas– de la artista.

31. Programa C.

El espacio dedicado al programa C, patrocinado por Celsia, suple de cierta manera el vacío dejado por los Rabinovich –si bien aquellos eran salones y esta es una muestra individual–, pues es también una iniciativa dirigida a artistas colombianos emergentes.

32. Revisiones.

Con Revisiones, el Mamm busca crear un espacio para exhibir el trabajo de artistas que ya llevan unos años de carrera consistente y que no han mostrado su trabajo reunido en un solo espacio. Por aquí han pasado creadores como José Antonio Suárez y Jorge Julián Aristizábal.

33. La junta.

Los directores que ha tenido el Mamm han contado siempre con la guía de una junta integrada por empresarios, académicos y personas relacionadas con el mundo del arte, que han acompañado la gestión con gran compromiso y han ayudado a abrir puertas y marcar el rumbo.

34. El grupo de trabajo.

El compromiso, calidez, entrega y amor por la institución de los distintos empleados que han pasado por el Mamm a lo largo de 40 años, ha permitido sacar adelante iniciativas y proyectos muy diversos, algunos de los cuales parecieron utópicos en su momento.

35. Crecer más.

Tener espacio para exhibir la colección permanente fue uno de los asuntos que motivó la búsqueda de una nueva sede, y aunque Talleres Robledo fue un cambio positivo, el espacio no bastaba. En 2009 se lanzó convocatoria para recibir propuestas para la expansión, y ganó la desarrollada en conjunto por la firma peruana 51-1 Arquitectos y la colombiana Ctrl G.

36. Reorientación programática.

Cuando pensó en la expansión se comenzó a trabajar también en un listado de necesidades, de manera que, al diseñar el edificio, existieran premisas básicas para los arquitectos, y así se lograra un resultado adecuado a las necesidades detectadas.

37. Inician las obras.

En septiembre de 2013 se inicia la construcción del Edificio de Expansión que costó $24.000 millones. La Alcaldía de Aníbal Gaviria aportó $12.000 millones y la otra mitad se consiguió con un importante grupo de empresas y fundaciones benefactoras.

38. Edificio de Expansión.

En septiembre de 2015 se inaugura el edificio, con un área de 7.220 m2, quedando el museo con 9.910 m2 en total. Se incluyeron salas de exposiciones, laboratorios, un teatro para 256 personas y espacio para cafés y tiendas. Un edificio integrado al espacio público.

39. Regresa la gran pantalla.

El teatro Mamm es una de las apuestas más ambiciosas del proyecto de expansión y le permite al museo reconectarse de forma permanente con uno de los asuntos que más público ha atraído a su sede a lo largo de su historia.

40. Exhibición de la colección permanente.

Tener espacios destinados a este propósito es una responsabilidad de largo aliento que ha obligado a la entidad a sistematizar mejor su pinacoteca y a tener su información muy clara, a recordar que la colección propia es el alma del museo.