Controversia por utilidad del GPS

Controversia por utilidad del GPS
Casos recientes de robos de celulares ponen en duda la relevancia de los sistemas tecnológicos implementados para proteger a los ciudadanos

Si ser víctima del robo del celular o perderlo accidentalmente genera una sensación de impotencia, saber en dónde está y no poder recuperarlo es una frustración mucho mayor y difícil de describir.
Dos habitantes de El Poblado vivieron este sinsabor en días pasados. En ambos casos ellos quedaron con la sensación de que la tecnología implementada en Medellín no sirve para impedir o recuperar estas pérdidas que, aunque materiales, significan grandes dolores de cabeza.
A Mariana Escobar la abordó un hombre en una moto, la amenazó con “meterle un balazo” si no le entregaba el bolso. Ante tal ‘argumento’ la joven no opuso resistencia.
Esto ocurrió el 21 de junio en el sector de La Frontera (calle 19 sur) aproximadamente a las 6 de la tarde.
Mariana le avisó a su padre, quien empezó a rastrear con su celular la señal del equipo de su hija por medio del GPS. De inmediato llamaron al 123 y reportaron la ubicación (aproximada) del sujeto. A pesar de que hubo puntos de la ciudad en los que la señal se detuvo hasta una hora (en este caso, en el barrio Castilla), las autoridades les advirtieron que el sistema GPS no era tan preciso y que por tanto no podían ir a recuperarlo. Luego la señal llegó al centro de la ciudad, en inmediaciones del Parque Bolívar, y se perdió definitivamente.

“Más tarde arribaron dos policías, a quienes les manifestamos nuestro descontento con la situación y tampoco nos prestaron atención. Al rato llegaron dos policías más, quienes nos atendieron de una mejor manera, pero de nada sirvió”, relata Mariana.
Ahora se pregunta esta joven para qué sirve la tecnología si las autoridades no van a confiar en ella. En caso del GPS, este tiene una precisión de aproximadamente 300 metros, lo que puede llevar a los uniformados a escudriñar en al menos 10 o 12 viviendas.
Aunque pudieran determinar el sitio exacto, siempre se requiere de una orden judicial (Fiscalía) para hacer un allanamiento, porque ya no se considera un hecho en flagrancia.
El otro caso le ocurrió a Andrés García*, quien perdió su celular en el centro comercial El Tesoro mientras jugaba con su hija. 15 minutos después notó que su smartphone no estaba y se dirigió al cuerpo de seguridad para reportar la pérdida. Gracias a las cámaras de vigilancia se pudo dar cuenta de que dos jóvenes lo tenían en su poder.
Mientras tanto, utilizó su portátil para ver la señal del GPS del teléfono. La señal salió del centro comercial y se dirigió a Envigado. Como él pudo advertir que la intención de los muchachos no era devolverlo, usó una aplicación que permite formatear el celular a distancia, para evitar que datos importantes cayeran en manos de quienes tenían el aparato.
La señal se detuvo en una unidad residencial. Llamó a la policía de Envigado para que fueran hasta el lugar, pero los agentes le respondieron que no podían ir sin orden judicial. Acudió hasta la inspección a asentar la respectiva queja, y después de una fila de seis horas no sintió que le estuvieran resolviendo su problema. Al otro día no quiso volver por lo engorroso del trámite y dio por perdido el teléfono.
En ambos casos la tecnología no fue de ayuda para las autoridades y lo único que al parecer tiene el usuario a la mano es la utilización de aplicaciones para bloquear, en la medida de lo posible, los dispositivos. Los operativos parecen ser demasiado lentos aún teniendo estos sistemas GPS que dan una idea aproximada del lugar en el que se encuentra el objeto hurtado.

Las autoridades se defienden
En comunicación con la estación de policía de El Poblado, los uniformados, en cabeza del teniente encargado Juan Diego Chaparro, advirtieron que sí se está utilizando la tecnología y que se han logrado capturas con su implementación.
“Desde que estamos trabajando por cuadrantes (nueve en total) tenemos un número celular específico para cada zona. Nos pueden llamar directamente y recibir atención oportuna. Es más, desde hace tres meses venimos trabajando con una aplicación que ya se implementó a nivel nacional y que permite al ciudadano llamar al cuadrante más cercano con solo apretar un botón. Al llamar al 123 la atención en este tipo de casos puede demorarse más”, dicen los voceros de la estación Poblado.
Este sistema, que funciona en toda el área metropolitana y es un desarrollo de la empresa medellinense Ceiba Software House, se puede descargar de cualquier market de telefonía móvil (Android, Apple y demás) y cuesta 1.99 dólares (unos 3.500 pesos).
La policía asegura que el desconocimiento de muchas personas acerca de las herramientas que tienen para reportar delitos tiene que ver con una marcada indiferencia.
“Ven una persona sospechosa en las inmediaciones de su vivienda o en la de un vecino y nadie reporta nada. Hemos convocado a reuniones a unidades residenciales para hacer balances y socializar. De 80 invitaciones a los apartamentos llegan a la estación solo cinco o diez personas”, advierte el agente Juan Benjumea, de Policía Comunitaria de El Poblado.

Operatividad
Entre el 1 y el 17 de julio la policía recuperó 13 celulares y capturó a 18 personas por este delito en la comuna 14, luego de la denuncia y/o alerta de los afectados.
Sin embargo, se estima que por cada dos hurtos de celulares reportados hay un robo que no se reporta. Ese dato se desprende de la Estructura de Apoyo de la Dirección Seccional de Fiscalías de Medellín. Esta dependencia advierte que durante el primer semestre de este año se hurtaron 2.899 celulares en la ciudad. “Pero la cifra puede ser superior en un 50 por ciento, porque la mayoría de las personas no denuncia”, aseguran los funcionarios.
En la ciudad son varios los sistemas de seguridad que aprovechan la tecnología para crear una mejor atmósfera ciudadana. Hay 512 cámaras, 20 Centros de monitoreo remoto y 87 cámaras de apoyo interno. Todos estos números (aportados por la ESU, Empresa para la Seguridad Urbana) sin embargo, no evitan que muchas personas sientan que ante una situación de emergencia o peligro inminente la tecnología parezca un convidado de piedra, a diferencia de su efectividad cuando se trata de sancionar a los ciudadanos.
*Nombre cambiado a petición de la fuente.


Meten en cintura el hurto de celulares
A los esfuerzos entre gobiernos de varios países de Suramérica para tener bases de datos conjuntas y evitar la venta de celulares robados fuera de las fronteras, se suma ahora una decisión que entra a regir el 1 de octubre de este año en Colombia. Esta resolución, proferida por la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), advierte que todos los establecimientos que vendan equipos móviles deberán tener una autorización para dicha venta, ya sea expedida por el Ministerio TIC o por el proveedor con el que tenga relación comercial y, a esa fecha, todos los usuarios prepago deberán tener registrado su equipo ante su operador móvil. Esto significa que hay que registrar el aparato y para ello debe estar asociado a una sim, de lo contrario no puede ser activado.


CUADRANTE 1 3127222130 (Barrio Colombia, Villa carlota)
CUADRANTE 2 3127215038 (Castropol, Lalinde)
CUADRANTE 3 3127212474 (Barrio Manila, Astorga)
CUADRANTE 4 3127127782 (El Poblado, Las Lomas I, La Florida)
CUADRANTE 5 3127225254 (Las Lomas II, Altos del Poblado, El Tesoro)
CUADRANTE 6 3127168822 (La Aguacatala, Santa María de los Ángeles)
CUADRANTE 7 3127167484 (Alejandría, Los Balsos II, El Castillo, Diamante II)
CUADRANTE 8 3127165018 (Los Naranjos, Los Balsos I, San Lucas)
CUADRANTE 9 3127152631 (Patio Bonito)

Estación Poblado 3125567
CAI POBLADO 3113613
CAI PALMAS 3210783
Línea de emergencias 123