Controles propician aparición de nuevas drogas

Controles propician aparición de nuevas drogas
Aunque el último estudio de salud mental y drogadicción en Medellín es de 2009, se han detectado nuevas tendencias de venta y consumo en la ciudad y en El Poblado


Hoy la prevención del consumo apunta a convencer a los jóvenes de que se puede hallar placer por fuera de las drogas, por ejemplo en el contacto con la naturaleza.

Según el sociólogo de la Universidad de Antioquia e investigador de la Corporación Surgir, León Felipe Alzate, en Medellín se está presentando un fenómeno preocupante que les hace pensar que la tendencia a futuro es que el mercado de drogas sea incontrolable.
Al enfocarse la atención de las autoridades en el control de drogas como marihuana, cocaína y heroína, los narcotraficantes no se han cruzado de brazos sino que se han concentrado en la búsqueda de otras sustancias que motiven menor control social. Es así como han diversificado su mercado ilegal con nuevas drogas que además les propinan significativos dividendos. “Se les conoce como drogas de síntesis, más fáciles de producir y les generan altas ganancias”, dice León Felipe Alzate.

Drogas personalizadas
Una de estas sustancias es el éxtasis, pero hay muchas más que se acomodan al tipo de consumidores que, de acuerdo con los investigadores, tiene hoy Medellín. “Se trata de un un consumidor joven y cada vez más exigente, a quien le ofrecen las sustancias psicoactivas de acuerdo con sus necesidades, y qué mejor que una pastilla que policialmente no hay forma de controlar. Si por algún motivo logran restringirles algún insumo a los narcotraficantes, estos encuentran alternativas para sustituirlo”.
Precisamente fue lo que ocurrió hace poco menos de dos años cuando en un supermercado de la ciudad se agotaron los antigripales: los narcotraficantes se estaban surtiendo con ellos pues contienen metanfetamina, una de las drogas más peligrosas, en opinión de los expertos.
De ahí el que algunas entidades dedicadas a la prevención del consumo consideren que, más que en el control social, en lo que hay que pensar hoy es en formar sujetos con autonomía “que sepan enfrentarse a la presión de sus pares”. Es lo que hace, por ejemplo, la corporación Surgir en colegios y universidades de El Poblado con programas como Retomemos y Yomi Vida, con altos contenidos lúdicos y pedagógicos. Instituciones como el Inem José Félix de Restrepo, con 6.500 estudiantes, también le apuntan a abordar la prevención de la situación en forma integral y con la participación activa de la comunidad educativa.

Mataneuronas y otras drogas
Uno de los fenómenos que se han detectado en la ciudad es que los menores ya no inician su trasegar por las drogas por el alcohol o el tabaco sino que prueban directamente con marihuana, cocaína, heroína, sustancias de uso psiquiátrico como Valium y otras que a los desconocedores del tema les pueden parecer inverosímiles, como el dick o mataneuronas -para limpiar computadores en los colegios- o un hilarante conocido como nick. “La búsqueda de sensaciones diferentes y placer los lleva a explorar hasta fumándose las telerañas”, añade Felipe Alzate quien encuentra la explicación en que esta es una cultura erotizada y hedonista que incita a los consumidores a buscar placer inmediato, sin esfuerzo, y solo proveniente de la rumba y la diversión.
La alerta cobija igualmente a la polémica narguila o hookah, un recipiente donde se hace la cocción de plantas aromáticas y del que se fuma el vapor a través de dos pipas o mangueras que salen de él. Su utilización cada vez es más frecuente en fiestas privadas, restaurantes, bares y centros comerciales pero el problema –asegura el sociólogo- está en que algunas personas le mezclan sustancias de corte alucinógeno.

Particularidades de El Poblado
Para los investigadores sociales, una de las características que hoy se presenta en El Poblado y en los estratos más altos es que la mayor parte del tráfico de drogas se efectúa por medio del servicio a domicilio. “Destinan lugares privados tranquilos como apartamentos o fincas para consumir las sustancias”.
La utilización de drogas tradicionales y de síntesis también es corriente en algunas discotecas y en parques como el de La Bailarina y El Poblado, donde incluso es factible encontrar productos gastronómicos como barquillos rellenos con arequipe y marihuana. Es solo parte de las estrategias de los traficantes, quienes permanentemente hacen innovaciones de mercadeo al detal y al por mayor.