Continúan controles al ruido en la Zona Rosa

Uno de los principales problemas de los residentes de la Zona Rosa es la contaminación por ruido, especialmente los fines de semana. Para tratar de buscarle soluciones a este problema se han realizado varias mesas de trabajo entre el Comité de Residentes y la Corporación Zona Rosa que agrupa a la mayoría de comerciantes del sector. Entre los acuerdos a los que llegaron, los comerciantes se comprometieron a poner en marcha una campaña pedagógica llamada Bájele al volumen. “Esto ha contribuido a que se mejore la comunicación con residentes y cuando hay una queja nosotros le trasladamos la inquietud al comerciante directamente. Prueba de ello es que los residentes le mandaron una carta al Secretario de Gobierno donde han manifestado que se ha mejorado notoriamente el problema de ruido del sector”, aclara Sergio Sierra, Director de la Corporación Zona Rosa.

Pero el asunto no parece del todo resuelto, ya que según afirma María Adelaida Toro, Presidente del Comité de Residentes, “todavía falta compromiso por parte de muchos comerciantes quienes no cumplen con los acuerdos establecidos, ya que cuando la autoridad encargada de realizar estos controles se presenta, en este caso Área Metropolitana, los establecimientos le bajan el volumen, pero le vuelven a subir cuando estos se han ido. Así quienes sufren las consecuencias son los residentes que cada fin de semana deben aguantar el mismo problema, hasta altas horas de la noche”.

Según la reglamentación para el control de la contaminación auditiva no se debe pasar de 45 decibeles en lugares de uso mixto, es decir donde conviven residentes y comerciantes y 60 decibeles en sectores netamente comerciales. Así que para resolver este problema, el Área Metropolitana, por medio de su programa Medellín despierta para la vida, ha planeado poner en ejecución la campaña “Una noche sin ruido” para medir y evaluar los niveles de ruido tanto en los receptores como en los generadores en la Zona Rosa.

Inicialmente se había programado esta campaña para fines de septiembre, pero dificultades en llegada del exterior de sonómetros y equipos especializados para esta medición lo impidieron. Según informa Catalina López, funcionaria del Programa Medellín despierta para la vida “esta campaña se aplicará el primer o segundo fin de semana de octubre siempre y cuando lleguen los equipos especializados y no llueva”.

La campaña una noche sin ruido en la Zona Rosa se ejecutará de 10:30 p.m. a 2:30 a.m. con previo anuncio a los establecimientos y residentes. Para las mediciones se han definido 4 cuadrantes (acorde con los puntos cardinales) partiendo como punto de referencia de La 10. “Con estas mediciones se busca inicialmente establecer un control más efectivo a los establecimientos generadores del ruido y analizar el impacto en los receptores, con una estrategia pedagógica. Posteriormente la autoridades respectivas realizarán seguimientos permanentes y entrarán a tomar medidas con los comerciantes que no cumplan con la normatividad”, aclara Catalina López.

Opiniones

Los comerciantes opinanLos residentes opinan
Los comerciantes esperan que esta campaña genere soluciones definitivas, ya que de los óptimos resultados depende que el Plan Poblado avale la ejecución de obras en la Zona Rosa. “En este momento están en el congelador los avances en lo referente al inicio de obras. Yo creo que es apresurado condicionar el aporte de la Alcaldía a las relaciones de convivencia con los residentes, porque eso es un trabajo progresivo y en un año y medio hemos avanzado mucho. Creemos que así como nosotros estamos avanzando en la relación de convivencia, estamos disponibles y receptivos a cualquier sugerencia o control y así mismo la Alcaldía debería iniciar las obras, ya que los trabajos debieron empezar en el segundo semestre de este año y no sabemos cuando comenzarán”, afirma Sergio Sierra, Director de la Corporación Zona Rosa.

Hernán Molina Acosta: “A mí me parece que el ruido está igual de duro que antes, sobre todo los fines de semana. Aunque hay que resaltar que los comerciantes lo han intentando mermar, no es suficiente. No nos oponemos a los cambios pero sí se deben controlar los excesos. Falta que desde los comerciantes se concientice a sus clientes para que aporten a la convivencia ciudadana. Las autoridades sí acuden a responder nuestras quejas pero su acción resulta ineficaz porque en cuanto al ruido los controles se realizan en horarios donde el ruido no es alto, además sucede que cuando se van, se le sube al volumen nuevamente. Falta más compromiso”.

Edith Correa Arroyave: “Los vecinos no me dejan dormir. El ruido de los locales aún sigue siendo excesivo, especialmente de jueves a sábado, incluso hasta las 4 de la mañana. A pesar de que los comerciantes de la Corporación Zona Rosa se han comprometido, me parece que son los que no están afiliados a la Corporación los que causan este problema. El problema es que mientras necesitan que uno les de su apoyo le bajan al volumen pero luego parece que se les olvida y todo vuelve a lo mismo.”

Clara Inés Montoya: Para mí lo que hicieron fue dispersar el problema de ruido. Ya que al evitar que no se consuma licor en el Parque Lleras, la gente se ha disgregado a sus alrededores. Hasta el momento no hay controles de ruido efectivos y cómo será el ruido que yo vivo en un décimo piso y así cierre ventanas y puertas es muy difícil dormir.