Constructores de la Distribuidora quieren que no llueva

 
 
   
 
La labor del Colectivo Ambiental de Antioquia buscaba detener el desarrollo de la Vía Distribuidora, pero una vez dieron inicio a las obras es poco lo hecho sobre la ejecución del proyecto, dice Julio Jiménez, miembro del Colectivo Ambiental, quien a pesar de la frustración que siente por no haber logrado detener lo que para ellos es un desatino, espera el curso de la acción popular que instauraron. Para el Colectivo Ambiental, la Vía Distribuidora es una obra que no es necesaria pues se pudieron haber tomado muchas otras medidas a favor de la movilidad.
Una de las acciones que el Colectivo argumenta se pudo haber desarrollado junto a otras como el estímulo y más aspectos a favor del no uso indiscriminado del carro, es una búsqueda para que el Metro opere de una mejor manera. “El Metro que no contamina, después de 12 años sigue subutilizado, moviliza 430 mil pasajeros en un día, cuando tiene capacidad para transportar 600 mil usuarios,” señala Jiménez.

Polvo, ruido, gases
Mientras la acción popular en contra del desarrollo de la Vía Distribuidora sigue sin fallar en el Juzgado 28 Administrativo, demanda que no pudo impedir el inicio de obras, la Vía Distribuidora sigue en curso.
Para el Ingeniero Rubén Maya, del Politécnico Jaime Isaza Cadavid, entidad vecina inmediata al desarrollo de la Vía Distribuidora, los perjuicios en cuanto a contaminación son evidentes: “Nosotros con el contratista desarrollamos un acta de vecindad donde se tomó registro fotográfico, y la verdad es que no hemos tenido problemas en cuanto a la parte estructural, pero sí estamos siendo afectados por la generación de polvo, gases, y ruido,” aseguró.
En otro tema en el que el Politécnico Jaime Isaza Cadavid se ve afectado, es en la parte de una óptima movilidad por causa del estrechamiento que presenta la vía de servicios junto a las obras de la Vía Distribuidora.
“Queremos estar muy atentos al desarrollo de las acciones de mitigación ante la contaminación que se van a tomar con la ejecución, y a la entrega del proyecto como tal con las posibles repercusiones que esto traiga, observar a futuro cuáles y cómo serán las barreras a realizar por la obra, porque por el momento sí parece que la contaminación va a aumentar,” anotó Rubén Maya.
En cuanto al tema de los transplantes de árboles, el Politécnico Jaime Isaza Cadavid recibió 32 individuos de diferentes especies: “Hasta el momento todos han tenido un buen desarrollo, pero no estamos interesados en recibir más, pues hicimos un plan arbóreo al interior del campus y encontramos que existe un exceso de arborización, lo que va en contravía del desarrollo de las especies,” concluyó Maya.

Así va la obra
El avance en la unidad residencial Bosques de La Aguacatala en cuanto a componente arbóreo está ejecutado en un 95% , mientras que en espacio público está en 35%, informó Claudia Montoya, Coordinadora del proyecto. La etapa I se encuentra en cuanto a estructura del pavimento de la siguiente manera: base granular 60%, carpeta asfáltica 100%, cajas de válvulas 15%; y en componente arbóreo, tala y trasplante 4%, más jarillones y siembra de material vegetal 80%.
“El paisajismo es la última actividad a ejecutar, se distribuye a lo largo de los separadores de las vías Regional-distribuidora y Distribuidora-servicio. La conformación de jarillones, unas barreras en tierra conformadas por grama y barreras verdes vivas compuestas por árboles de distintas especies y tamaños que oxigenan y atrapan gases y material particulado, y cumplen 3 funciones: ornato, paisajismo y mitigación, hace parte del diseño paisajístico de la obra; estos están protegidos en su totalidad por cobertura en grama y mezclas de maní forrajero y zebrinas, las barreras vivas se forman con árboles, arbustos y palmas de diversas formas, tamaños y colores, ambas defensas contribuyen, además de mejorar el ambiente paisajístico de las vías, a mitigar los impactos producidos por contaminación (ruido, material particulado, gases) explicó Montoya.
En la II etapa los porcentajes de ejecución están así: excavaciones 95%, instalación de base granular 5%, demoliciones 44%, construcción de aguas lluvias 40%, tala y transplante 94%.

No hay certeza de la finalización
“Las condiciones climáticas han sido adversas al desarrollo de la obra, los registros desde el inicio del proyecto muestran que dichas condiciones son atípicas a lo esperado en circunstancias normales, el porcentaje de verano esperado para los meses de diciembre y enero, fue menor al proyectado,” dijo Montoya y agregó: “Por lo tanto es prematuro decir con certeza la fecha de terminación de la obra. No obstante, se están desarrollando todos los esfuerzos para cumplir al máximo, con lo estipulado en el cronograma.”

Costos
En la I etapa el valor contractual es de $ 16.556.049.897, valor que se incrementó en 770 millones debido al aumento en la longitud de conducción de EPM. En la II etapa el valor del contrato es de $8’145.005.035,61, y se hizo una adición que corresponde a la conducción por valor de $1.547’247.000. Los items más costosos en esta obra, son la reubicación de las torres de energía y la estructura del pavimento que es la última actividad a ejecutar.