Condolencias: Santiago correrá los Juegos del Hambre

The Barkley Marathon

The Barkley Marathon es una prueba de montañismo que en 33 años solo han podido finalizar 15 participantes de 1.320 posibles. El misterio rodea la competencia.

Por: Sebastián Aguirre Eastman / sebastian.aguirre@vivirenelpoblado.com

El asunto del correo con el que le notificaron a Santiago Pinto que había sido aceptado en The Barkley Marathon era simple, pero contundente: “Mis condolencias, ha sido aceptado”.

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El remitente era “Lazarus Lake” (su nombre real es Gary Cantrell), el organizador de esta misteriosa prueba de montañismo cuyo proceso de aceptación y registro, así como el modo de competir son, por lo menos, extraños.

Santiago será el primer colombiano en medírsele a esta prueba cuyo lema es “donde los sueños van para morir”.

La historia de The Barkley Marathon

The Barkley Marathon se corrió por primera vez en 1986. Cuenta Lazarus Lake en un documental de Netflix titulado The Barkley Marathon: the race that eats its young, que la idea la inspiró James Earl Ray, el asesino de Martin Luther King Jr., y su fuga de la prisión estatal de Brushy Mountain, en el estado de Tennessee, en 1977.

Ray fue capturado 55 horas después, a solo 13 kilómetros de la prisión, tras correr por el bosque que rodeaba la zona. Lazarus entonces dijo que en ese tiempo él hubiese corrido 160 kilómetros y le surgió así la idea de hacer una prueba en ese mismo bosque que tuviera esa distancia, con un circuito que debía hacerse en cinco ocasiones para completar el trayecto.

La prueba no está afiliada a ninguna entidad ni federación deportiva. De hecho una de las condiciones que les pone Lazarus a los interesados para aceptarlos es firmar un consentimiento en el que renuncian a reclamos de cualquier tipo. “Si solo te cobro 1.65 dólares, no tienes derecho a reclamar nada”, lo parafrasea Santiago, quien hizo caso omiso de la recomendación que el organizador le hizo cuando le notificó su elección: “si eres tan poco inteligente de no rechazar la invitación, continúa leyendo”.

Santiago, quien tiene como oficio el servicio de guardería y cuidado canino, es un experto en el deporte de aventura: kayak, ciclomontañismo, atletismo de montaña, descenso por cascadas con cuerdas, son algunas de sus especialidades.

En el atletismo de montaña es todo un experto en las ultramaratones, es decir las pruebas que superan los 42 kilómetros. Domina la distancia reina a nivel mundial, de 170 kilómetros. En Colombia ha corrido la Chicamocha Canyon Race en cuatro ocasiones y en todas ha cruzado la meta, con pruebas en las que completan hasta 30 y 40 horas sin dormir en toda clase de terrenos inhóspitos.

Hace cinco años supo de The Barkley Marathon y de la dificultad que suponía terminarla. Ese fue su principal motivación y se atrevió a pasar por el curioso sistema de aceptación, que incluía, entre otros detalles, que el envío del correo con la solicitud solo se podía hacer en un día, una hora y un minuto precisos, que solo sabían algunas personas, entre ellas las que ya habían terminado la prueba y otros que la habían corrido. Lazarus Lake solo tendría en cuenta a aquellos que hicieran el proceso en ese minuto.

Santiago no solo tuvo la fortuna de que su correo llegó en el minuto indicado, sino que Lake lo leyó. El cuerpo del texto tenía que incluir una presentación en la que el solicitante debía justificar por qué debía ser aceptado, además un poema, unas respuestas a preguntas sobre distintas especialidades como química, física y, por supuesto, el deporte.

Desde hace unos meses tomó cursos de orientación en el Índer. También cuenta con Attitude Training House, como gimnasio aliado en la preparación física. Su papá le ayudó a confeccionar unos pantalones con tela especial que evita las cortaduras.

La preparación

El deportista supo de su elección en octubre (no puede decir la fecha exacta). Otra de las condiciones de Lake es que quien es escogido tiene que ser sigiloso y no dar mayores detalles de su participación.

Desde entonces se ha preparado para este reto que le supone una gran emoción. No podrá viajar con su esposa Gabriela, pues los gastos del desplazamiento son muy altos. De ella, Santiago dice que está muy nerviosa, pues no tendrá manera de saber sobre su estado, ya que la regla es que la ayuda no existe. Ni celulares ni ningún dispositivo de telecomunicaciones tendrán cupo en su morral.

Desde hace unos meses tomó cursos de orientación en el Índer. También cuenta con Attitude Training House, como gimnasio aliado en la preparación física. Su papá le ayudó a confeccionar unos pantalones con tela especial que evita las cortaduras. Y llevará los tenis que siempre lo han acompañado en sus competencias.

Viajará a Tennessee el martes 26 de marzo. Por regla tampoco puede decir cuándo inicia el evento (entre finales de marzo y principios de abril), ya que Lazarus Lake evita la presencia de medios para no ocupar mucho espacio en el bosque donde se desarrolla la prueba. “Es una especie de Juegos del Hambre”, concluye Santiago.

 

Una experiencia en Francia que lo dejó marcado

En 2017, Santiago participó en la prueba Ultra Trail de Mont Blanc, que tenía 300 kilómetros de distancia, y la corrió en pareja con Hugo Gómez. Allí debió transitar por terrenos muy complicados, ninguno plano, con nieve, piedras, pantanos, glaciares. Para culminar la competencia se demoraron 147 horas. “Esa semana dormimos solo 7 horas”, señala.

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