Cómo luce un bebé


Cómo luce un bebé

Adaptado para Internet de la edición impresa (Edicion 307)

Las visiones y lo sueños de niños robustos y atléticos, que muchos padres y madres tienen durante el embarazo, pueden no parecerse en nada a la realidad. Muchos recién nacidos son unas criaturas pequeñas y húmedas cuando salen por primera vez al mundo exterior. Si el parto fue natural, su cabeza luce ligeramente puntiaguda. Esto es temporal; la cabeza tomará su apariencia redondeada en unos pocos días. Pero no solo se ve puntiaguda, también se ve muy grande en relación con el resto del cuerpo; eso es normal.

Además, el bebé podría parecer garetas pues sus piernas y brazos, mientras estuvo en el útero, estuvieron todo el tiempo doblados. Esto es normal después de pasar tantos meses creciendo en un espacio que cada vez se hacía más estrecho. Las extremidades se enderezarán a medida que crezca. También es normal que las uñas de esos deditos tan adorables, en pies y manos, sean muy delgadas, como hojas de papel, y a veces muy largas.

La piel puede tener una de varias posibles apariencias. Sin importar el origen étnico, el color inicial puede ser rojizo, rosado e incluso púrpura. Algunos bebés pueden estar cubiertos (todos nacen con esto pero a algunos se los limpian) con un líquido blancuzco, algo grasoso, llamado vernix, el cual protege la piel del contacto permanente con el líquido amniótico. Otros bebés nacen arrugaditos y algunos más, especialmente los prematuros, están cubiertos de lanugo, una especie de pelusa que se desarrolla mientras están en el útero. El lanugo se cae solo después de la primera o segunda semana. Los sarpullidos, enrojecimientos o pequeños puntos blancos tampoco son inusuales en los recién nacidos. Estos también desaparecen en las primeras semanas después del nacimiento.

Los padres deben tener siempre presente que la apariencia del bebé cambiará dramáticamente en esas primeras semanas a medida que crece. Las extremidades se extenderán, el tono de la piel cambiará y los enrojecimientos desaparecerán. Deben saborear este primer encuentro con su bebé; la aventura ha comenzado. Lo más probable es que este pequeño ser humano les robe el corazón desde el primer instante y que les parezca la persona más hermosa que jamás han visto.