Cómo cuidar los riñones

Una de las afecciones más frecuentes del sistema renal es la infección urinaria, con su tendencia a volverse crónica y repetitiva, y a dañar el órgano

/ Jorge Vega Bravo

El espectro de las enfermedades del riñón es muy amplio y no lo puedo abarcar aquí. Voy a dar algunas indicaciones que sirven para cuidarlo.

El riñón es uno de los órganos que sufre el embate del mal uso de los fármacos. La automedicación se ha vuelto una plaga dramática y la irresponsabilidad de algunos farmaceutas raya en el absurdo. He presenciado atónito la llegada de una persona que pregunta por un remedio para el dolor o la fiebre y se le recomienda, de manera ligera, el uso de antinflamatorios y antipiréticos, de alta toxicidad para el riñón.

Hace años, en una tienda del barrio, veía a un señor que pedía un peligroso coctel: una gaseosa y un Advil (Ibuprofeno); alta dosis de azúcar y colorantes con un potente antinflamatorio, capaz de dañar el riñón. Conozco varios casos de insuficiencia renal por mal uso de estos fármacos. En las personas que consumen diuréticos o tienen otras enfermedades (diabetes, hipertensión) este riesgo se incrementa. Una de las afecciones más frecuentes del sistema renal es la infección urinaria, con su tendencia a volverse crónica y repetitiva, y a dañar el órgano.

Para la medicina antroposófica, no es solo una enfermedad infecciosa y las bacterias son un elemento secundario. Es una enfermedad esclerosante muy relacionada con el enfriamiento. Y no se trata del resfriado común sino de una deficiente higiene calórica. Por la vestimenta, muchas personas suelen tener la región lumbar y los pies fríos. Estas personas no reaccionan con fiebre, ni sudan fácilmente. También ayuda el consumo de bebidas heladas y de alcohol, llamado el ladrón del calor. En la medicina china también se hace énfasis en el papel del frío en las enfermedades de las esferas pulmonar y renal, que agotan la energía de reserva o INN.

Dos claves para cuidar el riñón: evitar el consumo de antinflamatorios sin real necesidad y cuidar el organismo calórico. Los antiguos chinos decían: “Nunca el pecho ni los pies fríos”. Y en la medicina moderna se acude a una serie de estrategias que equilibran el calor: entre los remedios que restablecen el calor en el riñón están el jengibre y la Cola de Caballo (Equisetum arvense). Ambos se pueden aplicar en compresas calientes en la zona lumbar, con buenos resultados.

“La planta de Equisetum es la imagen extrahumana de las fuerzas que en el organismo humano conforman el riñón. Ella posee un equilibrio entre el sílice (representante de las fuerzas salinas que actúan en el sistema nervioso humano) y el azufre (representante de las fuerzas calóricas del metabolismo)” (O. Wolff). En Equisetum existe una profunda conexión entre el proceso del sílice y el proceso del azufre: esta planta es la imagen de la interacción de procesos neurosensoriales y metabólicos, como sucede en el riñón. Tenemos en la medicina antroposófica remedios a base de Equisetum, centrales en las enfermedades renales. El té de Equisetum y las mencionadas compresas apoyan los procesos curativos del riñón.

Tendré otro espacio para hablar del impacto que tienen los factores emocionales en la génesis de las afecciones renales. El riñón es el asiento del cuerpo emocional humano y allí se destaca su relación con la glándula suprarrenal, sobre exigida por el ritmo del hombre actual. La pérdida del ritmo y el exceso de intelecto también golpean esta esfera.
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