Cien días

     
     
    Cien días
     
       
     
    Tradicionalmente los nuevos gobernantes fueron evaluados en sus primeros cien días de gobierno. Como basados en el dicho de que “en el desayuno se sabe lo que va a ser el almuerzo”, los mandatarios en estos primeros tres meses de enfrentarse a la dura realidad post electoral muestran abiertamente su juego.
    En estos pocos días el nuevo mandatario muestra cómo serán sus relaciones con todas las capas de la sociedad. Muestra su estilo, su forma de ser, su temperamento y su genio.
    Con su equipo de gobierno, el nuevo mandatario muestra a quienes les está pagando favores, a quienes castigó y quienes premió. Cuáles son sus prioridades y cuáles serán sus derroteros. En esos hombres y mujeres que lo rodean se puede ver claramente cuáles son sus miedos y sus inseguridades y se puede leer claramente cuál será su talón de Aquiles.
    En estos cien días, que para algunos son muy pocos, se alcanza a leer la prioridad que el nuevo gobernante le ha dado a asuntos que en su campaña planteó como prioritarios y que en la vida real están lejos de convertirse en hechos concretos. En esos primeros decretos para el uso de los recursos se alcanza a descubrir mucho de lo que después se convertirá en su trofeo.
    Evaluar también la complejidad de una administración que apenas empieza es muchas veces también un divertimento propio de nuestra cultura acostumbrada a efectos de mago. A pensar en los gobernantes como en mesías redentores que con solo una frase podrán componer los errores y fallas que encuentran al heredar una administración llena de dificultades y compromisos adquiridos.
    No es justo hacer una evaluación en sentido estricto, pero sí es posible atreverse a hacer algunos comentarios ya sea porque, como lo dijo el alcalde Salazar, para muchos lo hecho puede parecer poquito, pero para otros, lo alcanzado en estos días tiene en sí mismo el logro de marcar una orientación que será la bandera de su administración. Por ejemplo, dice el Alcalde que los replanteamientos hechos a Empresas Varias serán de mucha importancia para toda la ciudad porque le dan viabilidad a largo plazo a una empresa que es vital para la ciudad. Igualmente, el trabajo en movilidad que se expresa con el compromiso de ejecutar una infinidad de obras que destrabarán la ya compleja situación que vivimos. Atreverse a hablar abiertamente del tema de valorización, un tema tan costoso, políticamente hablando, y que según muchos, será la única manera cómo se podrán ejecutar muchas de las obras que reclama la ciudad.
    Muy pocos son estos cien días para emitir un juicio, pero ya se ve cómo serán los próximos mil trescientos.