Carta abierta al señor Alcalde

 
Por: Francisco Ochoa
Respetado Señor Alcalde:

De manera atenta dirijo a usted el presente escrito, animado con el único propósito de buscar lo mejor para nuestra ciudad y con la idea de intentar aportar a un proceso de ejecución de obras sobre el cual se ciernen nubarrones grises.
He dialogado con representantes de representativos estamentos cívicos y gremiales de la ciudad. He escuchado la opinión de algunos destacados empresarios de nuestra capital y ello me ha llevado a elaborar la presente carta, en torno al proyecto de obras que por valorización se iniciará próximamente. Espero que las reflexiones contenidas ayuden en la búsqueda del desarrollo de unas obras que son de gran importancia para la solución de la problemática de movilidad que aqueja a nuestra ciudad en forma preocupantemente grave.
Las reflexiones que quiero compartir con usted en relación con este proyecto son las siguientes:
1.La ciudad enfrenta un grave atraso en materia de infraestructura vial equivalente.
2.El instrumento de la valorización funcionó exitosamente durante muchos años. Medellín y su herramienta de valorización fueron tomados como modelo por ciudades de Colombia y de muchas otras naciones. Lamentablemente, varias razones, atizadas por una exagerada infraestructura burocrática, llevaron al Inval y a esta interesante herramienta de desarrollo, a un entierro de tercera categoría.
3.Se intenta en buena hora revivir esta herramienta, teniendo en cuenta la experiencia anterior y procurando evitar los errores vividos y sufridos años atrás, los cuales llevaron al cierre del Inval. Bienvenida la valorización. Hay credibilidad y esperanzas en este instrumento.
4.Esta primera experiencia, después de los traumatismos de su desaparición, obliga a ser excesivamente cuidadosos en su implementación, por lo cual es conveniente escuchar y reflexionar sobre inquietudes provenientes de fuentes dignas de atención.
5.Hay consenso en el sentido en que muchas de las obras eliminadas (se pasó de 21 a 14) son reclamadas por la comunidad y son justamente, en opinión de muchos versados, las que más aportarían a la disminución en los tiempos de movilización. Se sugiere reconsiderarlas e incluirlas nuevamente.
6.Es unánime el concepto recogido con respecto a que varias de las obras, las que justamente representan el mayor porcentaje del presupuesto total del proyecto, no impactan mayormente la comuna de El Poblado, a la cual se derramaría el gravamen de valorización. Son obras de ciudad y, más aún, con impacto metropolitano, que facilitan la comunicación norte – sur, más allá de los límites territoriales del municipio de Medellín, mejorando también la comunicación occidente – oriente, abarcando y beneficiando incluso a áreas del oriente cercano.
7.Existe un alto riesgo de que las obras por ejecutar no generen suficiente impacto de valorización para financiar el proyecto.
8.Las anteriores consideraciones traen como recomendación pensar en ampliar el área de derrame y buscar fuentes alternas de financiación que hagan más justo el reparto del costo de este proyecto y permita a la vez aumentar el número de obras por ejecutar, recortado, al parecer, por problemas presupuestales.
En resumen, señor Alcalde, la invitación es a que usted y su Administración abran el diálogo con los estamentos representativos cívicos y gremiales, que buenos aportes pueden dar en relación con este proyecto. No da buenos resultados la política de oídos sordos cuando hay tantas e interesantes ideas en el ambiente, que buscan ante todo que la ciudad mejore, que la movilidad tenga beneficios tangibles y que las obras a ejecutar se realicen con criterios de eficiencia y reparto equitativo de costos y beneficios.

Con todo respeto.
Francisco Ochoa.

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