“Cáncer no es sinónimo de muerte”

La sonrisa de Elena es un libro donde Elena Palacio, su autora, cuenta su proceso con el cáncer de seno, desde que la diagnosticaron hasta que se curó

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El martes 21 de abril a las 7 de la noche en la CasaTeatro El Poblado, se realizará el lanzamiento del libro La sonrisa de Elena, en el cual su autora, Elena María Palacio, relata cómo fue su experiencia al haber sufrido de cáncer de seno y cómo, a través de su actitud, logró aliviarse totalmente.

Cambio de vida

Elena es abogada. Durante 2010 estuvo radicada en Bogotá y, al final del año, cuando regresó a Medellín, acudió a una cita de control donde su ginecóloga, quien le recomendó hacerse una ecografía mamaria. El resultado de esta prueba arrojó que, infortunadamente, sufría de carcinoma ductal infiltrante grado dos con serias adenopatías ganglionares, es decir, cáncer.

Lo normal es que, tras recibir una noticia tan impactante como esta, los ánimos de la persona decaigan. Sin embargo, desde el principio, Elena asumió esta enfermedad como una prueba más por superar. “Cuando me dijeron el resultado miré al cielo y dije: ‘ay Diosito, hagamos un trato. Yo paso por lo que tenga que pasar, pero eso sí, tú me sanas’. Y desde ahí tuve la plena certeza y convicción de que yo me iba a sanar y que todo iba a salir bien”.

El primer paso fue comunicarle a la familia la noticia con toda la tranquilidad. “A mí me gusta mucho escribir, entonces les escribí a todos, porque sabía que si me ponía a hablarles terminaba llorando. Por supuesto, después del shock inicial natural, se dedicaron a acompañarme”. En ese momento, sin proponérselo, comenzó a documentar su proceso personal a través de la palabra escrita.

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“Mi trabajo fue cuidarme y sanar”

Desde que se le diagnóstico el cáncer de seno, Elena expresó que estuvo acompañada de excelentes médicos, quienes le recomendaron un fuerte tratamiento (compuesto de tres ciclos de quimioterapias, 25 radioterapias y una cirugía), que ella acompañó con prácticas complementarias que la ayudaron a atravesar esta dura experiencia. La oración, la meditación, la acupuntura y el reiki, en conjunto, fortalecieron su cuerpo y su espíritu.

“La quimioterapia produce sensaciones que te quitan toda la fuerza. Yo me acostaba cinco días. No tenía energía para nada, ni para hablar o comer. Pero una vez pasado el efecto, era como si nada me hubiera pasado. Trataba de guardar toda la energía, para que mi cuerpo otra vez se pudiera estabilizar. Mi trabajo fue cuidarme y sanar. Para mí eso era lo más claro”, cuenta.

Cuando ya se había realizado la mitad de las quimioterapias se sometió a la operación. “Me hicieron mastectomía total de los dos senos y me fue supremamente bien. Antes de la operación, le aseguré a los médicos que, en ese punto, ya no tenía cáncer”. Efectivamente, cuando le realizaron la biopsia a los dos senos no había ninguna célula cancerígena, razón por la cual, aunque debieron terminar el proceso de quimioterapias por los protocolos médicos establecidos, se libró de las radioterapias, procedimientos sencillos pero muy invasivos.

Así mismo, casi de inmediato le realizaron la reconstrucción de ambos senos. “Yo no parezco con cirugía. A mi cirujano, que lo adoro, le dije que yo era su obra de arte”. Tras este proceso exitoso, Elena logró superar esta enfermedad que, según la Organización Mundial de la Salud, aqueja a una de cada ocho mujeres en el mundo. Su conclusión es que su actitud personal, positiva, proactiva, respetuosa con su organismo y confiada en la medicina, logró hacer la diferencia.

El libro

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< Portada del libro

Durante toda su curación, Elena se enteró que a varias personas conocidas les dio cáncer, y comenzó a transmitirles un mensaje esperanzador a través de cartas. “Empecé a escribir, por ejemplo, lo que a mí me servía, qué estaba haciendo, y al mismo tiempo escribía cosas para darles ánimo y recordarles que esto es una enfermedad como cualquier otra, y el cáncer no es sinónimo de muerte. La retroalimentación que tuve fue muy positiva. Reconfortó y dio paz a la gente”.

Durante meses acompañó a algunas personas con sus textos, hasta que una persona la instó a escribir. “Un día alguien me llamó y me dijo: ‘Usted no sabe la paz que yo sentí cuando leí lo que usted escribió. Qué tan bueno saber que hay una persona que sintió lo mismo que yo estoy sintiendo’ “. Acto seguido, casi al final del proceso, comenzó la escritura del libro. Durante veinte días de agosto de 2013 “no me paré del computador. Me levantaba a las seis de la mañana, empezaba a escribir y terminaba entre las nueve y diez de la noche. Las ideas llegaban continuamente”.

Narrado en tono autobiográfico, La sonrisa de Elena cuenta aspectos importantes de la vida de la autora, su experiencia con el cáncer, sus reflexiones sobre lo que cree que lo ocasionó y, más importante aún, cómo logro aliviarse por medio de su actitud y del cuidado personal.

Desde el primero momento, el proyecto se ha ido desarrollando, y a través de personas solidarias que han aportado su granito de arena a la publicación y del esfuerzo intelectual y económico de Elena, el asunto ha llegado a feliz término. La sonrisa de Elena, tendrá un tiraje de mil ejemplares físicos y se venderá de manera digital en Amazon.