Cambios en el cronograma y los diseños

  
   
  
   
 De acuerdo a como van hoy las cosas, solo en marzo del próximo año se estaría empezando la ejecución de la primera obra por valorización -aparte del puente de la Calle 4 Sur-. Se trata de la prolongación de la doble calzada Los Balsos hacia la Superior y el puente o intersección en este cruce, proyecto que acaba de sufrir una serie de cambios en su diseño para atender inconformidades de la comunidad y sugerencias de la Junta de Representantes de Propietarios. Según Luis Alberto García, Director Ejecutivo del Fondo de Valorización de Medellín -Fonval-, las modificaciones disminuyen el impacto sobre el edificio Cantabria pero aumentan el costo de la obra. El cambio consiste en suprimir el giro izquierdo con semáforo debajo del puente -previsto para tomar la Superior hacia el norte al subir por Los Balsos- y en su lugar construir una oreja o lazo de giro que se complementa con un retorno 100 metros arriba de la Superior, en la zona aledaña a ISA. “Por efecto de este cambio -explica Luis Alberto García- esperamos que el puente no sea tan largo como se tenía diseñado. El ingreso a Cantabria al subir por Los Balsos será más seguro y menos riesgoso pero el trayecto será más largo porque tendrán que subir hasta el retorno, mientras que cuando vengan del sur podrán acceder utilizando el retorno y no tendrán que dar la vuelta tan larga que antes se había previsto que hicieran”.

Modificaciones en la 34
El otro proyecto que hoy es objeto de rediseño, también para atender las sugerencias de la Junta de Representantes y de la comunidad, es la ampliación de la Avenida 34 en el cruce con la Loma de Los González. Aunque el diseño definitivo solo estará listo en noviembre, se puede adelantar que el impacto sobre algunas propiedades será menor. De acuerdo con el director del Fonval, el puente sobre la 34 ya no sería de 100 metros de largo sino de 300 ó 400 metros “para lograr que los lazos de giro -que eran los que impactaban muy fuerte en Los Naranjos y el sector de El Chispero- se puedan meter debajo del puente y luego hacer los giros sin impactar esas áreas. Esto significa un menor dinero en la adquisición de predios pero, por supuesto, un aumento en el costo de la estructura”.

La demora
Lo que más preocupa hoy a Luis Alberto García es el retraso en el cronograma, ocasionado en buena parte por la demora o la negación de los propietarios de los predios para autorizar al Fonval su intervención, trámite necesario para que el Área Metropolitana otorgue los permisos ambientales. Sin surtir estos pasos legales, no sería posible tener a mediados de diciembre -como se tiene previsto- la factibilidad técnica de todos los proyectos, condición indispensable para iniciar las obras. “No todos los propietarios nos están dando autorización y a algunos ni siquiera los encontramos, eso nos preocupa porque haría que solo para 14 de los 22 proyectos pudiéramos tener permisos ambientales en diciembre y que nos debamos tomar tiempo adicional para completar los otros”. Agregó el director del Fonval que en caso de que persista el problema, “la única manera de superar la situación sería adquiriendo todos los predios donde los propietarios no nos den los permisos o hacer una expropiación, lo que nos tomaría más tiempo e impactaría los recursos financieros del proyecto”.